sábado, 5 de noviembre de 2011

Un nuevo Informe Internacional cuestiona el guión que sobre Fukushima ha estado construyendo el Gobierno de Japón

Publicado el 2 de noviembre de 2011 geobear7

 
John Daly
OilPrice.com
Según el IRSN (‘Institut de Radioprotection et de Sûreté Nucléaire), la cantidad del isótopo de cesio radiactivo 137 que ha sido vertido al océano por la planta nuclear de Fukushima Daichii entre el 21 de marzo y mediados de julio de este año alcanzó la cifra de 27,1 cuatrillones de becquerelios.  El cesio 137 puede producir quemaduras, enfermedad aguda por radiación e incluso la muerte en dosis mayores. Puede contaminar la comida y el agua, y de ser ingerido se distribuye por todo el cuerpo, aunque especialmente en los músculos. ¿Alguien quiere marisco?, pregunta John Daly. 

Los 6 reactores nucleares del complejo de Fukushima Daichii se han convertido en el ejemplo de los riesgos inherentes a la utilización de la energía nuclear, desde aquel 11 de marzo en que se produjo un terremoto de nivel 9 en la escala de Richter, provocando con posterioridad un devastador tsunami que dañó seriamente las instalaciones.

Desde entonces, los especialistas han discutido sobre las consecuencias del terremoto y el tsunami, no sólo en las instalaciones, sino para el resto del mundo.

El complejo de Fukushima Daichii era uno de los mayores del mundo y el reactor I de Fukushima fue diseñado por General Electric para ser explotado por la compañía por Tokyo Electric Power Company, o TEPCO.

Huelga decir que después de aquel desastre, tanto TEPCO como el Gobierno japonés han intentado minimizar a toda costa las consecuencias del desastre, que se produjo en una de las zonas más densamente pobladas del país.

Pero un nuevo estudio independiente ha puesto al descubierto lo que han intentado encubrir tanto TEPCO como el Gobierno de Japón. La agencia de noticias Mainichi informó que el Instituto de Radiprotección y Seguridad Nuclear de Francia (IRSN) ha publicado un reciente informe en el que se señala que la cantidad de cesio radiactivo 137 que se ha vertido al Océano Pacífico ha sido de 30 veces la cantidad declarada por Tokyo Electric Power Co en mayo.

Según el IRSN, la cantidad de cesio 137 vertido por la planta nuclear de Fukushima Daiichi entre el 21 de marzo y mediados de julio alcanzó aproximadamente los 27,1 cuatrillones de becquerelios.
¿Por qué esto nos debiera importar? ¿No están las autoridades japonesas preocupadas por esta cuestión?
Uno de los problemas del vertido de productos radiactivos al medio marino es que se acumula en la cadena alimentaria, en el plancton, que  luego en consumido por organismos mayores, como ocurre por ejemplo con el pez espada y el mercurio.

El IRSN ha estimado que el 82% del vertido al mar se produjo antes del 8 de abril, contaminando las aguas del Océano Pacífico con gran rapidez, debido a que la devastada central nuclear de Fukushima Daichii está situada en un área costera con fuertes corrientes.

Si el informe del IRSN tuviera alguna buena noticia, esa sería que el impacto de la contaminación por cesio 137 en el medio marino probablemente disminuirá a lo largo de los próximos  años. El cesio radiactivo tiene una vida media de 30 años aproximadamente, y según las estimaciones del IRSN, de ser exactas, hacia el año 2041 sólo habrá unos 13,55 cuatrillones de becquerelios de radiación.

Por tanto, una cantidad significativa de cesio 137 ha penetrado en el Océano Pacífico, y los efectos a largo plazo en la población que consume marico del Pacífico son desconocidos.  Son  numerosas las pruebas que desde 1945, antes de que se supiese de la peligrosidad de la radiación para la salud humana,   han documentado los efectos de la radiación a bajo nivel, y la exposición a largo plazo en la población.

Fukushima se encuentra en las cercanía de la corriente de Kuroshio, que discurre hacia el norte en la costa Este de Japón, chocando con la corriente subártica fría de Oyashio, que fluye hacia el sur, circulando el sentido contrario a lo largo de la costa noroccidental del Océano Pacífico.  […] El nivel potencial de contaminación señalado por el IRSN está muy lejos de los niveles indicados por TEPCO y el gobierno japonés, que no da toda la información sobre Fukushima, mientras que algunos gobiernos, sobre todo el de Estados Unidos, insisten en que lo haga, ya que las costas occidentales de este país están expuestas a las corrientes marinas que proceden de Fukushima.

Mientras tanto, miles de millones de dólares están en juego en la Industria Nuclear mundial, pero las consecuencias para la salud son demasiado importantes como para no tener en cuenta todos estos sucesos.

Artículo publicado en :
http://foodfreedom.wordpress.com/2011/11/02/new-international-report-shreds-japans-carefully-constructed-fukushima-scenario/

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