sábado, 30 de abril de 2011

El robo de las semillas por parte de las Corporaciones

Por Vandana Shiva, 29 de abril de 2011
Deccan Chronicle

La soberanía sobre las semillas es la base de la soberanía alimentaria. La libertad para obtener semillas es la base de la libertad en la alimentación.

La semilla, la fuente de la vida, la encarnación de nuestra diversidad biológica y cultural, el vínculo entre el pasado y el futuro de la evolución, la propiedad común de las generaciones pasadas, presentes y futuras de las comunidades agrícolas, que han sido los mantenedores de las semillas, son hoy en día robadas a los agricultores y a los que se las venden de nuevo como “semillas en propiedad”, propiedad de Corporaciones, como la estadounidense Monsanto.

Bajo la presión de la Oficina del Primer Ministro, varios gobiernos estatales están firmando protocolos y acuerdos internacionales con las corporaciones de semillas para la privatización de nuestra herencia genética rica y diversa. Por ejemplo, el gobierno de Rajasthan ha firmado siete protocolos con Monsanto, Advanta, DCM Shriram, Kanchan Jyoti Industrias Agro, PHI Semillas SA. Ltd, Semillas Krishidhan y Genética JK Agri.

Los protocolos y acuerdos del gobierno de Rajasthan con Monsanto, por ejemplo, se centran en el maíz, el algodón y las hortalizas (ají, tomate, col, pepino, coliflor y sandía). Monsanto controla el mercado de semillas de algodón en la India y en el mundo. Monsanto también controla el 97 por ciento del mercado del maíz en todo el mundo y 63,5 por ciento del mercado del algodón genéticamente modificado (OGM). DuPont, de hecho, tuvo que iniciar una investigación antimonopolio en los EE.UU. debido a que el monopolio de Monsanto seguía crciendo. Sesenta empresas de semillas de la India han firmado acuerdos de licencia con Monsanto, que tiene la propiedad intelectual del algodón Bt (Véase: http://www.edym.com/tourism/rv/report/pushkar/pushkar02.htm)

Además, Monsanto tiene acuerdos de licencia cruzada con BASF, Bayer, DuPont, Syngenta y Dow para compartir las patentes y las características de las semillas transgénicas. El gigante de las corporaciones de semillas no compiten entre sí. Están compitiendo con los campesinos y los agricultores en el control del suministro de semillas. Y, en efecto, los monopolios sobre las semillas se están estableciendo a través de fusiones y acuerdos de licencias cruzadas.

Monsanto, que controla el 95 por ciento del mercado de semilla de algodón, ha elevado el precio de las semillas de 7 por kg a 3600 por kg, siendo la mitad de los pagos en derechos. Se perciben 1000 millones de rupias al año como derechos de los agricultores indios antes de que Andhra Pradesh les demandase ante la Comisión de Prácticas Comerciales Restrictivas por la imposición de monopolios.

Estas semillas son ecológicamente incompletas, lo que ocurre a dos niveles: En primer lugar, no se reproducen, mientras que, por definición, la semilla es un recurso regenerativo. Los recursos genéticos pasan por lo tanto, a través de la tecnología, de ser un recurso renovables en un recurso no renovable. En segundo lugar, no se produce por sí misma, sino que necesita la ayuda de la compra de otros componentes. Y, como las compañías de semillas y químicos se fusionan, la dependencia de estos componentes se incrementará.

El fracaso del girasol híbrido en Karnataka y el maíz híbrido en Bihar ha costado a cientos de agricultores pobres decenas de millones de rupias. No hay cláusulas de responsabilidad en los protocolos y acuerdos para garantizar los derechos de los agricultores y la protección ante los perjuicios causados por las semillas. Las semillas que se utilizaron en las distintas variedades, de Corporaciones como Monsanto, esencialmente proceden de las variedades originales utilizadas por los agricultores. La ley de Derechos de los Agricultores y los Recursos Fitogenéticos es una ley para proteger los derechos de los agricultores, pero nada de esto se reconoce en los protocolos y acuerdos, ni se protegen , ni se garantizan sus derechos. Por lo tanto, violaría la Ley de Derechos de los Agricultores.

Los acuerdos son parciales y están sesgados en favor de las empresas por los derechos de propiedad intelectual. El acuerdo de Monsanto afirma: “Las herramientas de propiedad de Monsanto, las técnicas, la tecnología, los conocimientos y los derechos de propiedad intelectual con respecto a los cultivos seguirán siendo propiedad de Monsanto, en cualquiera de las actividades descritas en el marco de este Acuerdo“. Así que la cuestión aquí no es la tecnología, sino el monopolio de las semillas.

Lo que se denomina una asociación público-privada (PPP) se lleva a cabo bajo la supervisión del Estado y es, de hecho, el mayor robo perpetrado de semillas. Rajasthan es una zona ecológicamente frágil. Sus agricultores ya son vulnerables. Es un crimen aumentar su vulnerabilidad al permitir a las empresas robar su riqueza genética y luego vendérsela patentada, mediante ingeniería genética, con semillas mal adaptadas. Debemos defender las semillas como nuestros bienes comunes. Debemos proteger las semillas de la vida de las semillas del suicidio.

Los agricultores cultivan para lograr mayor resistencia y para su alimentación. El cultivo industrial emplea agentes químicos intensivos y gran cantidad de agua para que las empresas de semillas puede aumentar los beneficios. El futuro de las semillas, el futuro de los alimentos, el futuro de los agricultores se encuentra en la conservación de la biodiversidad de nuestras semillas. Las investigaciones de Navdanya muestran que la agricultura ecológica basada en la biodiversidad produce más alimentos que los monocultivos.

Los híbridos y los organismos genéticamente modificados (OGM) producen menos nutrientes por acre y son más vulnerables al cambio climático, a las plagas y las enfermedades. La sustitución de la diversidad biológica agrícola por cultivos híbridos y transgénicos es una receta para la inseguridad alimentaria. Los acuerdos, en efecto, facilitan la biopiratería de la rica biodiversidad de Rajasthan, de los cultivos resistentes a la sequía, que cada vez los hace más valiosos en tiempos de cambio climático. Al no tener ninguna cláusula al respecto en la Ley de Biodiversidad y la Ley de Derechos de los Agricultores, los protocolos y acuerdos firmados promuevan la legalización de la biopiratería y el robo de las semillas.

De acuerdo con los protocolos de colaboración, la distribución de semillas por parte de las empresas privadas se basa en “el suministro de semillas y acuerdos de distribución aprovechando la extensa red propiedad del Gobierno“. En otras palabras, la venta de híbridos y transgénicos serán subsidiados para permitir el uso de suelo público para “fincas de demostración de tecnología y productos, en terrenos cedidos por el gobierno de Rajastán“.

Además de la entrega de semillas y la tierra, ” se ayudará a Monsanto en la creación de infraestructuras para el cumplimiento de los objetivos de colaboración que se establece más arriba a través del acceso a subvención de capitales y otros sistemas pertinentes del gobierno de Rajastán“.

Si bien los recursos públicos serán libremente regalados a Monsanto como una subvención, los derechos de propiedad intelectual de Monsanto estarán protegidos. Se trata de un acuerdo de colaboración en el que “Monsanto tiene de todo, se le concede el sistema público de todos“. Se trata claramente de un acuerdo de colaboración para la privatización de nuestras semillas y la riqueza genética, de nuestro conocimiento, y una violación de los derechos de los agricultores. 

La soberanía sobre las semillas es la base de la soberanía alimentaria. La libertad de obtener semillas es la base de la libertad en la alimentación. El robo de semillas es una gran amenaza, que debe ser detenido.

La Dr. Vandana Shiva es la directora ejecutiva de confianza de Navdanya .

(http://www.navdanya.org/)
http://foodfreedom.wordpress.com/2011/04/29/great-seed-robbery/#more-7679



miércoles, 27 de abril de 2011

Ghislaine Lanctot: La mafia médica (Vídeo)

“Durante años de ejercicio de la medicina, me di cuenta de que el sistema médico está todo controlado, desde la A a la Z, por el mundo financiero… los banqueros. Así que la meta del sistema médico, y los médicos no son conscientes de ello, el objetivo, el único, es que las personas enfermen. Así que este es nuestro sistema… el de la enfermedad y no el de la salud. Todo lo que se denomina “salud” en realidad es enfermedad”. Ghislaine Lanctot.

Agradecer a Alvrosda la inclusión en el vídeo de los subtítulos en español

Parte 1/6

Parte 2/6

Parte 3/6

Parte 4/6

Parte 5/6

Parte 6/6




Riesgos invisibles en la comida

SALUD | LOS GRANDES NIVELES DE POLUCIÓN SON ASIMILADOS POR NUESTRO CUERPO A TRAVÉS DE LA ALIMENTACIÓN
 
El mercurio en los grandes pescados y productos químicos como los plaguicidas se introducen en algún momento en la cadena alimentaria. A pesar que desde 2004 está en vigor el convenio de Estocolmo para evitar los Contaminantes Orgánicos Persistentes en nuestra dieta, la alimentación es uno de los mayores causantes de contaminación en nuestro cuerpo.

Artículos relacionados:

- Más de un mes de radioactividad genera la alarma alimentaria en Japón
- Sin datos de la contaminación por mercurio
- Entrevista a Pilar Muñoz-Calero, doctora y presidenta de la Fundación Alborada: “Hay muchas reacciones alimentarias confundidas por alergías”
- La especulación con alimentos básicos, un negocio seguro para los mercados
- Cuando la vida te exige mascarilla. El Ministerio de Sanidad crea una comisión de trabajo para estudiar el síndrome de Sensibilidad Química Múltiple.

Héctor Rojo Letón (Redacción)
Martes 26 de abril de 2011.  Número 148
 
El ‘efecto cóctel’, es decir, la existencia de varios contaminantes, aunque con niveles permitidos, en cada alimento, es la mayor preocupación de los especialistas.
“Generalmente, la producción de verduras de hoja verde así como productos animales como leche y huevos son de mayor preocupación sobre una posible contaminación”, indicaba la Organización Mundial de la Salud a principios de abril, después de que la propietaria de Fukushima vertiera miles de litros de agua contaminada al mar. Estas recomendaciones sirven realmente para cualquier contaminante que esté presente en la cadena alimentaria.

La contaminación por plutonio no sólo llega a través de las fugas y accidentes de centrales. Según la Agencia para las Sustancias Tóxicas y Registro de Enfermedades (ATSDR, por sus siglas en inglés) de EE UU, las pruebas de armas nucleares son “la fuente de la mayor parte de plutonio en el ambiente”. En el Estado español, la mayor fuga de plutonio fue la desatada por las bombas de Palomares (Almería), de la que todavía quedan restos en los alrededores. Un estudio de la Universidad de Sevilla confirmó en 2010 la presencia de este metal en sedimentos marinos del Mediterráneo. “Nadie ha estudiado todavía si ha penetrado en la cadena alimentaria”, explica Eduard Rodríguez Farré, investigador del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona (CSIC-IDIBAPS). Estas radiaciones pueden causar daños en el ADN de las células. Si las lesiones no son demasiado importantes, ese ADN se regenerará correctamente. Pero una reparación defectuosa puede facilitar la aparición de un cáncer con posterioridad.
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La contaminación diaria
Más allá de los escapes radioactivos, el Estado español no se muestra muy transparente en cuanto a la contaminación que llega a nuestros platos desde el mar. En marzo, la fundación Oceana denunció que el Gobierno lleva cuatro años ocultando datos sobre los niveles de mercurio presentes en ciertas especies marinas. “Desde hace años, se intenta que se incluya al metilmercurio en la lista de Contaminantes Orgánicos Persistentes (COP), pero hay muchos intereses para evitarlo”, explica Farré.

Los COP son –según resume el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud de CC OO– sustancias químicas que tienen una elevada permanencia en el medioambiente al ser resistentes a la degradación; son bioacumulables, se incorporan en los tejidos de los seres vivos y pueden aumentar su concentración a través de la cadena alimentaria, son altamente tóxicos, y provocan graves efectos sobre la salud humana y el medioambiente; y tienen potencial para trasportarse a larga distancia.

“La gente dice ‘qué bien vivimos, cuánto bienestar’, pero nadie piensa en el aumento de la infertilidad, del asma infantil, del alzheimer, del cáncer, diabetes… esto se debe al puñetero modelo de desarrollo del que hemos disfrutado. Esto no sale gratis”, denunciaba en marzo Miquel Porta, catedrático de salud pública del Instituto Municipal de Investigación Médica y la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona) en El Escarabajo Verde de La2. Más allá de una postura alarmista, Porta (coautor de Nuestra contaminación interna. Concentraciones de Compuestos Tóxicos Persistentes (CTP) en la población española) reclama una sociedad que esté pendiente de lo que come.

Es muy importante consumir productos frescos y a poder ser ecológicos, no repetir todos los días los mismos alimentos y dedicar un tiempo tranquilo a las comidas. En estos momentos en los que la sensibilidad a los alimentos crece sin parar, es importante observar si algún alimento nos da reacción. La reacción puede ser flatulencia, malestar, contracción del esófago o estómago, espasmos intestinales, somnolencia y también bajada de ánimo u otros”, explica a DIAGONAL Pilar Muñoz- Calero, doctora y presidenta de la Fundación Alborada.

La doctora Muñoz-Calero explica los patrones de las nuevas enfermedades: “Son multisistémicas (pueden afectar a cualquier órgano o sistema aunque la causa sea la misma), son crónicas, pues el organismo que es incapaz de eliminarlos o asimilarlos los acumula en un intento de adaptación hasta que se satura la capacidad de acumular más sin exponerse a un riesgo más grave de que afecte a órganos o sistemas vitales. El intento de adaptación a los tóxicos agota a otros recursos y otras formas de compensación del organismo”.

“Muchos doctores recomiendan una dieta sana asumiendo que el paciente sabe cuál debe ser ésta. En general se manda una dieta que evite sal, azúcar o grasas saturadas sobre todo, eso está bien pero es insuficiente. La primera regla debería ser evitar aditivos, conservantes y colorantes que hacen daño a las personas sensibles y también a las que no lo son tanto”, amplía Muñoz-Calero.

Según el último informe de la Autoridad Europea de la Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés), casi el 50% de las frutas y verduras convencionales en el mercado europeo contienen restos de uno o de varios plaguicidas. “Peor aún” –mantiene Claude Aubert en el libro Otra alimentación es posible– “se constata que la proporción de alimentos que contienen más de dos residuos está en aumento constante desde hace varios años. La explicación es sencilla: para evitar rebasar el límite máximo de residuos”, se utilizan varios plaguicidas a niveles permitidos. Esto se denomina “efecto cóctel” y “no hay ninguna normativa que regule esta suma, ni se conocen muy bien sus consecuencias”, reconoce Farré.

El convenio de Estocolmo, que está en vigor desde 2004, es el instrumento legal más importante a nivel global, ya que exige la eliminación total del planeta de plaguicidas que presentan características de COP. De hecho, estableció la prohibición de la fabricación y el uso de nueve conjuntos de plaguicidas clorados y procedimientos para la identificación de nuevos COP que se pueden agregar a la lista inicial que establece el Convenio. En 2010, se añadieron otros nueve más. Donde más se acumulan estos contaminantes “es en las grasas: leche, mantequilla, carne, etc. El principal problema está cuando se han utilizado grasas en los piensos de animales y luego pasa a nosotros”, mantiene Farré.

La postura oficial de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) es asegurar que todos los alimentos del mercado cumplen la legislación y su consumo es seguro. Aunque este periódico ha intentado ponerse en contacto con la AESAN, ningún responsable ha contestado a nuestras preguntas. Más allá de lo que se utilice como plaguicidas, los COP también pueden llegar de una forma indirecta. Por ejemplo, “se utilizan muchos plaguicidas para limpiar parques o cunetas de carreteras. Esto afecta sobre todo al ganado, que come productos contaminados. Si utilizas un organismo peligroso hay unos plazos de espera en los que no debes ingerir ese alimento. Lo ideal sería que no se utilizaran, pero si se utilizan que sigan los protocolos”, denuncia a DIAGONAL María Andrés, de Ecologistas en Acción.

Rastros durante años

El DDT fue prohibido a nivel internacional en 1969. En España se ejecutó su prohibición en 1986. Sin embargo, hasta la decáda del 2000 se ha utilizado para producir otros plaguicidas tanto en Aragón como en Catalunya, explica Nicolás Olea, catedrático de Medicina Interna de la Universidad de Granada. En esta ciudad se presentó un informe en 2009, que indica que el DDT sigue presente en el 96% de las placentas de mujeres que dan a luz en la localidad andaluza. Sus principales consecuencias son malformaciones urogenitales en los bebés y menor peso en su nacimiento.

Los COP persisten durante años, por ejemplo, “debajo del aeropuerto de Bilbao hay un vertedero de lindano. También hay otro en Sabiñanigo (Huesca)”, denuncia Farré, quien afirma que cuando se pregunta por su peligrosidad todos sus responsables lo niegan. Según un estudio de 2009 de la Universidad Pierre y Marie Curie, la exposición al lindano y al DDT duplican el riesgo de contraer Parkinson en agricultores.

El descontrol de estos componentes no es algo del pasado. Según Farré, “el queso de mozzarella del sur de Italia es uno de los alimentos más contaminados, porque en Napoles la mafia lleva años quemando residuos ilegalmente”. Mucho más conocido se han hecho las dioxinas, que a inicios de 2011 obligaron a cerrar en Alemania 4.700 granjas, ya que usaban piensos contaminados.

EMBARAZADAS Y NEONATOS 

La mayoría de los contaminantes incrementa sus riesgos tanto en las mujeres embarazadas, como en los recién nacidos. Por ejemplo, la Agencia de Protección del Medio Ambiente de EE UU (EPA, por sus siglas en inglés) lanza desde su web unas recomendaciones específicas para mujeres en edad fértil y niños, instándoles a no comer carne de tiburón, pez espada o caballa, por ser peces que contienen altas cantidades en mercurio. Además, limita a 340 gramos semanales la ingesta de pescados y mariscos como gambas, atún enlatado claro, salmón, gado y pez gato; reduciendo a 170 gramos la ingesta de atún blanco (albacora), que tiene más mercurio que el enlatado.
En España, el 64% de los bebés que nacen tienen niveles demasiado altos de mercurio, según un estudio de 2011 de la Universidad de Valencia.

Fuente:
http://www.diagonalperiodico.net/Riesgos-invisibles-en-la-comida.html




domingo, 24 de abril de 2011

«Hay que tomar hábitos para reducir la radiación electromagnética»

El experto Asier Arregi impartió una charla en Ibarraundi. Hay campos electromagnéticos alrededor de los elementos metálicos: hornos, frigoríficos...

24.04.11 - 04:20 -
El tema del electromagnetismo y la salud preocupa cada día más a los usuarios de numerosos aparatos eléctricos en los domicilios. Pero no solo eso, también hay numerosos elementos en las calles que producen estas ondas. 
 
Asier Arregi es un experto en ondas electromagnéticas que hace escasas fechas impartió una charla en Ibarraundi museoa. Las personas se preguntan cuales son los efectos que tienen estas ondas o si los campos electromagnéticos que crean los aparatos que usamos en nuestros hogares (microondas, ordenadores portátiles, wifi...) afectan o no a nuestra salud o qué dicen las diversas leyes en vigor en Europa o qué materiales son necesarios para protegerse de los campos electromagnéticos. 
 
Asier cree que respecto al tema de las ondas electromagnéticas, «hay una necesidad de información, porque lo que nos llega no es claro. Lo que hay que recomendar es una 'higiene electromagnética'. O lo que es lo mismo. Una serie de hábitos que se pueden mejorar para disminuir la dosis de radiación electromagnética que recibimos. Que es cuestión de cantidad también, como si fuese tabaco. Hay que informar sobre los límites actuales legales, y los límites legales en otras partes del mundo. En baja frecuencia como las que emiten los transformadores de 50 hercios o líneas de alta tensión, el límite legal aquí es de 100.000 nanoteslas y en Suecia la normativa laboral lo máximo son 250. Con el tema de las microondas como es el caso de la telefonía móvil o wifi, máximo legal aquí entre 4000-10000 miliwatios metro cuadrado y por ejemplo en Salzsburgo o zonas sensibles como sucede en Castilla la Mancha, el límite legal es un miliwatio. En ambos casos se argumentan opiniones científicas, lo que demuestra que la ciencia también está dividida en este tema». 
 
Repercusiones 
 
Sobre las repercusiones que puede tener en el cuerpo humano recibir estas ondas electromagnéticas Asier señala que «según los que defienden los límites legales, lo que dicen es que las ondas no ionizantes solamente tienen efectos térmicos, simplemente calientan tejido. Otra parte de la ciencia, entre ellos investigadores del instituto Karolinska defienden que a parte de los efectos térmicos hay efectos biológicos, y con valores muy inferiores a los límites legales. Entre los efectos biológicos o efectos no térmicos tenemos el más notorio que puede ser el insomnio, al que pueden sumarse dolores de cabeza, estrés. Y de ahí en adelante, investigaciones científicas llegan hasta un cáncer». 
 
Los que más ondas emiten son los teléfonos móviles y los inalámbricos. Para tratar de evitar esas ondas electromagnéticas en las casas Asier comenta que sería necesario «vigilar la calidad de las instalación eléctrica. Conviene que la casa tenga una buena toma de tierra, ya que de no ser así, tenemos más campos eléctricos por todos los lados alrededor de todos los elementos metálicos: frigoríficos, hornos, cocina. En las instalaciones de los cables en las paredes también puede haber campos eléctricos».
Destaca el tema de la emisión de ondas de los inalámbricos «algunos de estos teléfonos emiten 24 horas, 7 días a la semana y otros solo emiten cuando hablas. La tecnología esta se llama DFT. A nivel de salud hay algunos que emiten bastante». 
 
Imanes en frigoríficos 
 
Sobre el tema que se está comentando últimamente de las repercusiones en los alimentos, de los imanes que se ponen en los frigoríficos, Asier comenta que «no creo que tengan ninguna importancia. Cierto es que los imanes alteran a todo aquello que pueda tener polaridad. De hecho hay terapia con imanes que funciona muy bien dentro de la medicina alternativa. Está claro que los imanes alteran pero los imanes que se ponen en el frigorífico son de muy pocos grados y creo que no afectan».
Para terminar, Asier señalo que «miedo no hay que tenerle a nada ya que el miedo se ha utilizado siempre para manipular. Los miedos hay que analizarlos e intentar quitarlos de en medio». 
 
http://www.diariovasco.com/v/20110423/alto-deba/tomar-habitos-para-reducir-20110424.html 
 
 
 
 
 

sábado, 23 de abril de 2011

Etiquetado de los alimentos transgénicos: factible y fácil

Por el Dr. Chris Viljoen, 21 de abril de 2011
Business Day(Sudáfrica)

 
He leído con interés los artículos recientes de prensa que hablan sobre el etiquetado de los alimentos modificados genéticamente. Estaba particularmente interesado sobre el umbral a partir del cual tenía que ponerse o no una etiqueta y el costo del etiquetado.
En primer lugar, sea el umbral un 5% o 1%, no hay diferencias en el costo de las pruebas de laboratorio, que como se sabe se trata de una prueba fácil y rutinaria para detectar los alimentos modificados genéticamente.

Además, la normativa prevé que las empresas deben asumir si han incluido un ingrediente modificado genéticamente y si fue obtenido de un cultivo para el cual hay un equivalente modificado genéticamente que se produce en el país, como el maíz y la soja (Se refiere en este caso a Sudáfrica). En tal caso, no se requerirían pruebas de laboratorio, y no habría coste adicional para la empresa. Al contrario, las empresas que quieran indicar que sus ingredientes no han sido modificados genéticamente sería preciso verificarlo en un laboratorio, pero las pruebas no serían distintas a las que ya se llevan a cabo.

En segundo lugar, la tesis de que el etiquetado de los alimentos modificados genéticamente aumentaría los precios de los alimentos en un 10% a un 20% carece de fundamento y se basa en una información errónea. En un estudio realizado por la Unión Europea (UE) se estimó que el coste adicional del etiquetado de los alimentos transgénicos oscilaría entre un 0,01% a un 0,17%, dependiendo del rigor requerido. El sistema de etiquetado de la UE es mucho más estricto que en Sudáfrica, y por ello es razonable sugerir que el etiquetado de estos alimentos sería mucho menor en Sudáfrica.

Nunca se ha publicado ningún informe en el que se diga que el etiquetado de los alimentos transgénicos hayan producido un aumento del precio de los alimentos. Lo que se está aplicando en Sudáfrica puede ser considerados como de mínimos, en comparación con el etiquetado de los transgénicos en otros países, incluyendo Australia, Brasil, China, Nueva Zelanda y la UE.

En tercer lugar, el comentario de que algunos productos alimenticios “no pueden ser analizados con precisión o etiquetados, ya que no contienen una proteína detectable” es falso. Es cierto que el proceso destruye proteínas, por lo que son indetectables, pero el estándar mundial para la realización de análisis de modificación genética de alimentos no se basa en la detección de proteínas, sino en el ADN ( la molécula responsable de la proteína).

El ADN es mucho más estable que las proteínas y los laboratorios de detección de modificación genética de todo el mundo analizan de forma rutinaria los ingredientes alimentarios, incluidos los almidones y los aceites.

Es cierto, sin embargo, que en los productos muy transformados no se comprobar con exactitud el contenido de la modificación genética, ya que incluso el ADN puede haberse destruido. En estos casos, se analizan los ingredientes utilizados en la fabricación del producto muy procesado.

Por último, el etiquetado de los alimentos modificados genéticamente no es muy diferente al etiquetado sobre la presencia de aditivos y colorantes, una práctica ya común. No hay ningún informe que diga que esto se ha traducido en un aumento del coste de los alimentos. Si los derechos del consumidor son verdaderamente autónomos, el etiquetado de los transgénicos no debería ser ninguna excepción.
El profesor Chris Viljoen trabaja en el Laboratorio de Pruebas de los Organismos Modificados Genéticamente, en la Universidad del Estado Libre, Sudáfrica. 

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Véase también esta entrada relacionada con este tema:
http://noticiasdeabajo.wordpress.com/2011/03/15/%C2%BFpor-que-no-se-etiquetan-los-alimentos-transgenicos/


http://foodfreedom.wordpress.com/2011/04/21/genetic-labeling-easily-doable-despite-claims/#more-7555

viernes, 22 de abril de 2011

Por la independencia de la Organización Mundial de la Salud

La Organización Mundial de la Salud (OMS) firmó
con la Agencia Internacional de Energía atómica (AIEA)
un Acuerdo referencia “WHA 12-40” , el 28 de mayo de 1959.

Desde la firma de este Acuerdo, la OMS no evidenció ninguna autonomía, ni de iniciativa ni de acción, para llevar a cabo sus objetivos en materia de radio protección. Más bien lo contrario, mostró su capacidad a desinformar sobre las consecuencias sanitarias de las contaminaciones radioactivas producidas por la industria nuclear civil y militar.

La Constitución de la Organización Mundial de la Salud (OMS)
establece sin embargo el principio siguiente :

“Una opinión pública bien informada y una cooperación activa por parte del público son de una importancia capital para mejorar la salud de la población…”
En el capítulo primero de la Constitución de la OMS, Artículo 1 – Finalidad de la OMS, está escrito :

“La finalidad de la Organización Mundial de la Salud será alcanzar para todos los pueblos el grado de salud más alto posible”.
La OMS no respeta su Constitución.

Para obtener más información y firmar la petición:

Véase también:
http://noticiasdeabajo.wordpress.com/2011/04/15/fukushima-la-extrana-ausencia-de-la-oms/

Se autoriza la inclusión del maíz transgénico Zea Mays 810 en el Registro de Variedades Comerciales

Su comercialización queda sujeta al cumplimiento de un plan de seguimiento por parte de los solicitantes



La Orden ARM/935/2011 de 31 de marzo, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el 18 de abril, autoriza la inclusión de diversas variedades de distintas especies, entre ellas el maíz modificado genéticamente, Zea mays. L. línea MON 810, en el Registro de Variedades Comerciales. La normativa recuerda que la Comisión Europea (CE) autorizó en 1998 la comercialización de este tipo de maíz modificado genéticamente con arreglo a una directiva comunitaria sobre liberación intencional en el medio ambiente de organismos modificados genéticamente.

La comercialización de variedades que contienen la modificación genética MON810 queda sujeta al cumplimiento de un plan de seguimiento por parte de los solicitantes y que figura como anexo a esta orden. La norma publicada el 18 de abril recoge que las variedades que se incluyen han cumplido todos los trámites establecidos en el Reglamento General del Registro de Variedades Comerciales, así como en los Reglamentos Técnicos de Inscripción de variedades. Añade también que la información relativa a las variedades que se incluyen se encuentra en la Oficina Española de Variedades Vegetales.

Respecto al etiquetado oficial de los envases de semilla, además de la información requerida en el Reglamento General Técnico de Control y Certificación de Semillas y Plantas de Vivero, deberá figurar la inscripción “variedad modificada genéticamente”. En los catálogos de venta y en los envases se deberá indicar que las variedades son modificadas genéticamente y que tal modificación las protege contra el taladro o barrenador del maíz.

Entre los requisitos del plan de seguimiento que llevarán a cabo los solicitantes de las variedades modificadas genéticamente que contienen la modificación MON 810, figura que cuente con una duración mínima de cinco años y que se presente antes de que finalice el periodo de dos meses desde la publicación de esta orden. Además, deben suministrar al Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y al Consejo Interministerial de Organismos Modificados Genéticamente, al final de cada campaña de siembra, y en todo caso, antes del 15 de junio de cada año, los datos nacionales de ventas de semilla de cada variedad por localidades, con la inclusión de un listado de compradores. Esta información se tiene que remitir igualmente a las comunidades autónomas en el ámbito de su territorio, según señala la orden.

http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/2011/04/19/200294.php




Fukushima: se refuerza la idea del sarcófago

Por Mina Hamilton, 20 de abril de 2011

Imagen del sarcófago construido en la central nuclear de Chernobyl

Disneyland de Japón vuelve a abrir.

El primer ministro Naoto Kan ha hecho una súplica a los campesinos para que “vivan la vida con normalidad”.

Sería cruel negar a los niños asustados o a sus preocupados padres un abrazo de Mickey Mouse, si es que esto les puede consolar. Pero la proliferación de cuentos en cuanto al desastre de Fukushima Daichii sigue dando pasos – mientras, entre bastidores, crece la idea de construir un sarcófago.

The New York Times habla de la posibilidad de restaurar el suelo para que vuelva a ser un solar. Denis Flory, Subdirector General de la Asociación Internacional de la Energía Atómica (AIEA), insiste en que Fukushima no es Chernobyl. Sin embargo, en una reciente entrevista decía: “ En Chernobyl el reactor nuclear explotó. En Japón… puede haber…”. Las pausas del Subdirector son muy significativas, “ algunas filtraciones, pero el sarcófago está aquí”. 

Hay declaraciones absurdas, a pesar de que los propios datos de la AIEA afirman que el 70% del combustible del reactor nº 1 está dañado; en el reactor nº 2 el 30%, y el 35% en el nº 3. (Los medios utilizados no han servido, el combustible o esta dañado o fundido. Se acumula en el fondo de las piscinas e impide su refrigeración, incluso del combustible intacto).

Mientras tanto, un portavoz de la Agencia de Seguridad Nuclear e Industrial de Japón opina que las elevados niveles de radiación en el reactor nº 4 se deben al “agua de lluvia”.
Y Big News, el lunes 18 de abril, decía que TEPCO admite que, a pesar del esfuerzo continuado durante un mes para enfriar los reactores, la temperatura no disminuye. Un nuevo sistema de refrigeración tendría que ser diseñado e instalado para intentar mantener la temperatura de los reactores bajo control.

Que TEPCO diga esto es asombroso.

El reactor tiene una nueva filtración. El agua de los reactores 1, 2 y 3 de las centrales de Fukushima está muy caliente. En el reactor más caliente, la temperatura del agua alcanza los 338 grados Fahrenheit (170 º C) , muy por encima del punto de ebullición. (Los otros dos reactores no están mucho mejor) Las semanas que se lleva rociando agua desde helicópteros y con mangueras no han debido servir para mucho.

El Gobierno japonés y TEPCO trabajan a marchar forzadas para hacer creer que la situación mejora. Consolémonos creyendo que lo hacen por el deseo muy humano y comprensible de negar la magnitud de esta tragedia, ya que es difícil abrir los ojos totalmente a lo que ha ocurrido y continúa.

Pero lo que tenemos delante de nuestros ojos: tres reactores a los que todavía no se ha conseguido mantener bajo control. Tres reactores cuyo agua está hirviendo de continuo, en un burbujeo que genera vapor, similar al de una cazuela puesta al fuego. En uno de los reactores, el nº 2, presenta seguramente una fisura en la vasija de contención. El reactor nº 4 lanza vapor, y el combustible gastado recalentado.

Pero a diferencia del agua de nuestra cazuela, el agua hirviente está contaminada con productos de la fisión, tales como cesio, estroncio y plutonio. Y han dicho que el agua con su carga tóxica tiene que ser sacada fuera del reactor. En Fukushima hay un programa que se está llevando a cabo y que en lengua nuclear se denomina “ comida y sangrado”. Y en lenguaje corriente, que el agua que alimenta la vasija del reactor está soltando vapor radiactivo al ambiente. Y además hay escapes a las salas de turbinas adyacentes, que escurren y… van al océano.

La estimación de TEPCO es que esto durará mucho tiempo. Meses y meses, probablemente hasta diciembre. ¿ Escapes regulares de radiación a la atmósfera y al océano durante 6 a 8 meses?

Esta es la perspectiva a corto plazo.

A largo plazo, se presentan de 10 a 30 años para poder eliminar todo el combustible, abrir la vasija del reactor, transportar las piezas de acero contaminadas, retirar el hormigón contaminado, y dejar el combustible intacto en algún sitio ( ¿en las instalaciones de reprocesamiento de Rokkasho?) ¿Y qué hacer con el combustible dañado? ¿Dejarlo en el lugar, como se hizo con Chernobyl? ¿ Hacer como en Chernobyl donde todavía se sigue emitiendo radiactividad, y se requiere de la construcción de un segundo sarcófago aún mucho más grande?

Fukushima, Chernobyl. Nada de esto pinta muy bien.

Y mientras tanto, ¿por qué no tapar la desvencijada central nuclear? ¿Por qué no colocar una cubierta improvisada, y debajo construir un sarcófago o dos o tres?

Recientemente, la idea del sarcófago la vimos más cerca cuando llegaron dos enormes camiones para bombear hormigón.

Cada uno de estos gigantescos camiones. Conocidos como Putzmeister 70Z, con un peso de 190.000 libras. La compañía alemana Putzmeister fue la responsable de la construcción del sarcófago de hormigón en torno al reactor de Chernobyl.

Los 70z son tan pesados que tuvieron que ser transportados por los aviones rusos Antonov, uno de los mayores aviones de carga del mundo. Fueron utilizados con anterioridad para transportar el transbordados espacial ruso, y fueron enviados en viajes especiales de Rusia a Estados Unidos para recoger los enormes camiones de bombeo ¿ Y dónde se encontraban estas bombas en los Estados Unidos? En los Ángeles, California, y Atlanta, Georgia.

Uno de estos camiones es utilizado para la construcción de la instalación donde se iniciará la fabricación del combustible MOX, por la compañía francesa Areva, en el entorno del Departamento de Energía de Savannah River, en Carolina del Sur. La interrupción de este proyecto de 4,86 mil millones de dólares ( con ya 5 años de retraso y con un sobrepresupuesto de 3 mil millones de dólares) es algo que no tiene precedentes.

Obviamente, los preparativos se llevaron a cabo a alto nivel por los Gobiernos de Estados Unidos, Francia, Rusia y Japón, para alcanzar un acuerdo. ¿Qué tiene de particular este acuerdo?

Se llevaban a cabo los trabajos hacia el final de marzo. El Gobierno japonés y TEPCO decían sin parar que los reactores nucleares de Fukushima estaban bajo control, pero ya las gigantescos camiones de bombeo de hormigón ya se estaban preparando para ser transportadas a Japón.

El 31 de marzo, un portavoz de la compañía que proporciona el hormigón para la construcción de las instalaciones de fabricación del combustible MOX, decía en Augusta Chronicle: “ Somos comprensivos sobre la necesidad que tienen de pasar a la siguiente fase, y van a necesitar mucho hormigón”. 

¿El 31 de marzo? ¿Mucho hormigón?

Por supuesto, no tiene sentido decir que tales bombas enormes sean precisas para refrigerar los reactores. ( Aunque dada la enorme longitud de la grúa, 70 metros, podría reducir la exposición a la radiación por parte de los trabajadores, utilizando los mandos a distancia).

¿Pero qué necesidad hay de transportar los camiones mediante superaviones de carga rusos? Después de todo está fue la compañía que inyectó el hormigón necesario para la construcción del Túnel Gotthard de 10 millas (57 kilómetros) de longitud bajo los Alpes, para unir Suiza e Italia. También es la compañía que reconstruyó el Puente en la Bahía de Oakland, en San Francisco, tras el terremoto de California de 1989.

Y es la única compañía en el mundo que tiene experiencia en la construcción de los gigantescos sarcófagos nucleares.

Cuando llegaron las bombas a Japón, un portavoz de la compañía dijo que serían utilizadas para refrigerar los reactores de Fukushima ( Durante semanas una bomba algo más pequeña, también Putzmeister, lanzaba agua a las piscinas de combustible gastado del reactor nº 4).

Cuando insistió un reportero de la CNN en la pregunta, el portavoz reconoció que la inyección de hormigón entraba dentro del guión de lo posible.

Durante las semanas que han pasado desde el accidente nuclear, TEPCO, la Agencia Internacional de Seguridad Nuclear y el Gobierno japonés, han actuado con total torpeza e ineptitud, llegando al extremo del absurdo. Bajo la apariencia de calma, y tontas llamadas a la tranquilidad, la realidad es muy diferente: hace unas tres semanas se estaban llevando a cabo unos trabajos claves para la construcción de una planta de combustible MOX en Carolina del Sur y de repente se detienen para transportar y utilizar las bombas de hormigón en Japón.

¿Qué otros proyectos secretos estarán actualmente en marcha, de los que oiremos de aquí a un mes, si tenemos suerte?

¿Cuál será el diseño propuesto para el sarcófago o sarcófagos? Los planos que aparecen en el sitio de TEPCO sugieren una estructura tetraédrica, con un vértice superior, tres caras, pero nada en la parte inferior. Esto significa que el combustible fundido, si es dejado donde se encuentra, como ya ocurrió en Chernobyl, puede contaminar las aguas freáticas vitales o filtrarse hacia el mar. Se filtrarían toxinas de forma continua, durante décadas y décadas…

Los refugiados japoneses de las zonas de evacuación, los críticos al Gobierno japonés, los ecologistas, los residentes de Tokio, los pescadores, los agricultores, los obreros, los ciudadanos del mundo, todos deben exigir más transparencia en cuanto a los proyectos importantes que se pretenden llevar a cabo.

Si el proyecto de limpieza de Fukushima va a llevarse en secreto, es que el plan ya desde un principio está contaminado. Contaminado porque se trata de ocultar, de deformar, y todo ello para proteger a la Industria Nuclear. 

No quieren que se enteren de lo que está pasando.

Mina Hamilton es una escritora que vive en la ciudad de Nueva York. Fue cofundadora y Directora de la Campaña de Desechos Radiactivos. Escribe con frecuencia sobre temas nucleares. Es autora del libro: Técnicas de relajación para una vida agitada. Su dirección de correo electrónico: minaham@aol

http://dissidentvoice.org/2011/04/fukushima’s-boiling-water-reactors-continue-to-boil-and-a-sarcophagus-looms/#more-32141




domingo, 17 de abril de 2011

El cesio y las radiaciones de Fukushima

Eduard Rodríguez Farré y Salvador López Arnal
 

“Otro reactor de Fukushima emite cesio radiactivo”. Así titulaba David Brunat su información para Público[1] del pasado 14 de abril. “La aparición de nuevos escapes y peligros nucleares en Fukushima parece no tener fin. En un mes de crisis, no ha habido ni un día en que la situación haya sido de amplia estabilidad. Siempre surge un riesgo no previsto, una nueva noticia inquietante”. El 12 o el 13, no podemos precisar, fue el momento del reactor 4. La Tokyo Electric Power (Tepco), prosigue Brunat, “desveló que la parte superior de la piscina de combustible usado ha alcanzado repentinamente niveles de radiación muy altos y que la temperatura ha aumentado. Eso confirma que las barras de combustible han sufrido daños recientes y están emitiendo nuevas sustancias radiactivas, entre ellas el dañino cesio-137, al medio ambiente”.

Dañino cesio-137… Vale la pena dar cuenta de algunas características del cesio-137. Seleccionamos para ello algunos pasajes de nuestra conversación sobre los efectos de la energía nuclear en la salud y el medio ambiente [2]. Los siguientes pasos por ejemplo:

I) Decías que esta radiactividad [natural] fue disminuyendo a lo largo del tiempo pero que en 1942…

Esta radiactividad fue disminuyendo, efectivamente, pero, en cambio, ha ido aumentando desde 1942. A través de los procesos tecnológicos, de los reactores nucleares, introducimos en la biosfera elementos radiactivos, algunos de los cuales son elementos muy similares a los que fisiológicamente, de forma natural, utilizan los organismos. El estroncio 90, por ejemplo, que es uno de los elementos más importantes de la contaminación de Chernóbil, o el cesio 137, son radionúclidos que se incorporan al organismo. El primero actúa como el calcio y se incorpora a los huesos; el cesio 137 se incorpora a los músculos, como el potasio; el iodo radiactivo se incorpora al tiroides. Todos estos elementos consiguen incorporarse al cuerpo humano porque son equivalentes o iguales, como en el caso del iodo, a elementos no radiactivos que existen en la naturaleza y que son necesarios para la vida. El ininterrumpido aumento del uso industrial, militar, científico y médico de la energía atómica, de los radionúclidos y las ondas electromagnéticas de alta frecuencia, rayos X y gamma, está incrementando fuertemente, y de forma continua, el nivel de exposición que sufre la especie humana a las radiaciones ionizantes.

II) Dados los riesgos asociados a la contaminación por iodo, estroncio o cesio, los mecanismos de su transferencia a la dieta de estos elementos son los mejor estudiados. 

Sí. Estos tres radionúclidos se incorporan a los vegetales por penetración foliar o absorción radicular. La fracción de actividad contaminante transferida depende de la forma de deposición, del tipo de planta y de la naturaleza del suelo. En general, el cesio se fija muy bien en el suelo, mientras que el estroncio y el iodo son más móviles, y se absorbe y acumula fácilmente. El producto primario puede contener cantidades importantes de radionúclido y contaminar así animales herbívoros. A partir de ahí, el paso a la alimentación humana más conocido es a través del ganado bovino.

Para el iodo 131, debido a su corto período de desintegración, la leche es el vector de penetración más importante y, en menor medida, los derivados lácteos. Diversas pruebas muestran su tránsito acelerado a través de la cadena alimenticia, detectándose su presencia en la leche y en el tiroides bovino y humano muy pocos días después de su emisión al medio. Por su parte, el estroncio 90 se distribuye en el organismo como el calcio: su contenido en la dieta es incorporado a los huesos, con una vida media biológica extraordinariamente larga.

III) ¿Qué ocurre cuando se usan aguas para el regadío de cuencas contaminadas?

La radiocontaminación de los alimentos de cultivos que utilizan regadíos de cuencas de agua nuclearizadas es uno de los aspectos que cada día resulta más preocupante. El grado de contaminación depende de la forma de riego y de los radionúclidos implicados. Cabe destacar la acumulación del zinc 65 por los vegetales y especialmente por el pasto, que se refleja en la leche y en la carne bovina.

Las cadenas alimenticias acuáticas que pueden transferir radionúclidos a los humanos son principalmente de origen marino: de las algas a los seres humanos, o de las algas a los moluscos y crustáceos y luego a los humanos. Son de gran capacidad concentradora y, por lo general, muy cortas. También hay que considerar las cadenas largas, fluviales o marinas, desde el fitoplancton a crustáceos y peces, y de estos a los humanos, más selectivas pero significativas para algunos radionúclidos como el cesio 137. Por otra parte, la capacidad de concentración biológica de algunas especies para determinados radionúclidos puede ser también un factor determinante para la contaminación de los niveles tróficos superiores. El hierro en las algas, el potasio en crustáceos o en moluscos, el estroncio en el caparazón o en sus conchas, son algunos ejemplos de ello.

IV) ¿Cuáles son las principales vías de entrada en nuestro organismo de estos radionúclidos?

La vía digestiva es la principal puerta de entrada de los radionúclidos contaminantes, donde confluyen las cadenas alimenticias terrestres y acuáticas. La absorción por esta vía es muy irregular y varía mucho según las características de los radionúclidos y de las moléculas de las que forman parte. Los gases y las partículas ingresan en el organismo por vía respiratoria. En el caso de las partículas, en función de su tamaño y de sus características dinámicas, penetran más o menos en el árbol respiratorio pudiendo llegar hasta los alvéolos pulmonares. Una vez allí, según su solubilidad, pueden penetrar en el torrente circulatorio o quedarse en el pulmón. En este segundo caso se pueden depositar de forma muy heterogénea o bien pueden ser absorbidos por el sistema linfático. Si alcanzan el sistema circulatorio -sea por vía digestiva o inhalatoria-, los radionúclidos se distribuyen por el organismo y se acumulan en diversos órganos según sus características químicas. Por ejemplo, el estroncio se acumula en los huesos en competición con el calcio y el cesio compite en el músculo con el potasio. La vida media biológica…

V) Esta es entonces la gran diferencia entre la radiación interna y la externa. 

Sí, en efecto, ésta es la gran diferencia entre la radiación interna y la externa y ahí viene entonces la cuestión de la dosimetría y de la dosis acumulativa de las que hablábamos anteriormente. La dosis acumulativa se produce cuando lentamente, a lo largo del tiempo, vamos acumulando en nuestros huesos estroncio 90, cesio 137 en los músculos, o cuando el uranio 238, el mal llamado “uranio empobrecido”, se acumula por inhalación en los pulmones, en los ganglios linfáticos, en los huesos. Todo estos órganos van acumulando la dosis de radiación.

Estamos ante una polémica a la que antes me he referido lateralmente. Aquí aparece lo que se llaman efectos estocásticos, esto es, efectos debidos al azar. Si la desintegración, una simple desintegración, altera un ácido nucleico ahí estaremos ante un efecto de todo o nada; si ha destruido el ácido nucleico va a originar una mutación y no va a depender de la dosis sino del azar. La energía puede romper el ácido nucleico, y entonces ahí ya se ha producido un efecto, mientras que pueden ocurrir diez desintegraciones que no tocan el ácido nucleico. Es una cuestión probabilística. Este es el grave problema de las dosis alfa y beta de radiaciones. Cualquier cantidad es muy peligrosa si consideramos que el resultante es probabilístico. Por tanto, el efecto resultante va a depender de una serie de variables: de la capacidad de la célula para reparar el daño, de sus características específicas. No es lo mismo, desde luego, una célula epitelial que una del pulmón o una del estómago. Hay, pues, toda un serie de factores, pero en parte ésta es la base de las fuertes discusiones que se originan sobre si esta dosis es inocua o no.

VI) Creándose, por lo tanto, una importante confusión sobre estos temas.

Efectivamente. Un ejemplo de la confusión generada sobre la cuestión lo podemos encontrar en otro comunicado de prensa de la misma OMS efectuado el 26 abril de 2006 con motivo del vigésimo aniversario del accidente. En este caso la OMS es más prudente que en el comunicado anterior —quizá por las numerosas críticas recibidas— y se refiere a un nuevo Informe, publicado por ella (Ginebra 2006), sobre los efectos sanitarios. Aquí, aquellos 4.000 posibles cánceres mencionados en septiembre, se elevan a 9.000 y se constata que alrededor de 5.000 niños y adolescentes en el momento del accidente han sido diagnosticados de cáncer de tiroides, y que es muy probable que nuevos casos de este tipo de cáncer sigan produciéndose en el futuro. Acepta, además, que más de cinco millones de personas (¡cinco millones!) siguen viviendo en la actualidad en áreas contaminadas con material radiactivo. Aquí conviene ir a los datos originales del mismo Informe, donde se constata que considera sólo a los residentes —los cinco millones mencionados— en áreas con niveles de cesio radiactivo (Cs 137) superiores a 37.000 Bq/m2 en Bielorrusia, Ucrania y Federación Rusa. La población de territorios con actividades inferiores se ignora. Por otra parte es asombroso que, según dicho Informe, alrededor de 270.000 personas sigan viviendo en áreas que la extinta Unión Soviética clasificó como “zonas estrictamente controladas”, territorios donde la radiactividad supera los 555.000 Bq/m2. MOAntes he comentado que en la República Checa se han realizado recientemente trabajos de investigación, que han sido publicados en revistas científicas internacionales, sobre la muy alta tasa de cánceres de tiroides que aparecieron a lo largo de los cuatro o cinco años inmediatamente siguientes al accidente, y sobre otro tipo de fenómenos patológicos. Estos son los pocos datos que se tienen sobre estas áreas externas a la antigua Unión Soviética. Pero dentro de las tres repúblicas mencionadas de lo que fue la URSS –Rusia, Ucrania, Biolerrusia-, el estudio se restringe sólo a determinadas áreas, seleccionadas además con criterios un tanto oscuros.

VII) Luego se produjo el accidente de Windscale, que fue también en 1957.

En este caso fue el incendio de uno de los reactores de grafito de la central el que provocó la emisión de acerca de 600 TBq de iodo 131, 45 TBq de cesio 137 y 0,2 TBq de estroncio 90. Las cifras relativamente altas de iodo fueron especialmente preocupantes ya que el día después del accidente este elemento fue hallado en la leche, con una radiactividad de hasta 50.000 Bq/l en granjas ubicadas a 15 Km del reactor. En base a la valoración de las dosis recibidas, se estima que hubo decenas de muertes en el Reino Unido debidas a la radiación emitida tras el accidente, aunque este dato no pudo ser verificado a nivel epidemiológico. Da idea de la importancia de aquel accidente el que la nube radiactiva llegó a detectarse en Copenhague, si bien ignoramos todo de los efectos que pudo causar.

VIII) Por otra parte, aparte de los enfrentamientos directamente bélicos, estarían las pruebas con armamento atómico

Efectivamente. De 1945 a 1980 las cinco naciones atómicas reconocidas –repito: Estados Unidos, la Unión Soviética, Reino Unido, Francia y China- llevaron a cabo en el mundo pruebas de armamento atómico en la atmósfera con fines militares en 16 áreas de experimentación ubicadas en nueve países diferentes de los cinco continentes. Mientras que una parte de la exposición fue directa -radiación inmediata de neutrones y rayos gamma-, la mayoría de individuos quedaron expuestos como resultado de la lluvia de residuos radiactivos en la atmósfera tras la realización de las pruebas nucleares, llegando incluso a dosis de exposición externa de 2 Gy y a nivel tiroideo de 2 a 50 Gy en las islas Marshall de los Estados Unidos. Los radionúclidos dispersados en la explosión llegaron a la troposfera e incluso a la estratosfera, más de 10 kilómetros de altura, donde se difundieron para caer nuevamente sobre la tierra y océanos. De entre los radionúclidos más estudiados se encuentran el estroncio 90 y el cesio 137. Los isótopos radiactivos se difundieron lentamente por el suelo y el subsuelo, siendo captados por las plantas y entrando consecuentemente en la cadena alimentaria, afectando finalmente a los seres humanos. De esto ya hemos hablado antes.

IX) En cuanto a la relación entre los usos civil y militar de la energía nuclear

La primera fuente de contaminación radiactiva de la biosfera han sido, hasta ahora, las explosiones realizadas por las potencias atómicas. Más de mil. Estas explosiones, además de contaminar la biosfera con un variado repertorio de radionúclidos artificiales, particularmente cesio 137 y estroncio 90, han creado enormes cantidades de núclidos radiactivos “naturales” -en especial tritio, el hidrógeno 3, y carbono 14- que existían en cantidades ínfimas. El incremento de la fracción radiactiva de estos elementos constituyentes de la vida ha quedado reflejado en todos los medios naturales y en la biomasa. Así, en las aguas superficiales marinas, donde la concentración de tritio natural era en 1950 de 0,01-0,03 Bq/l, alcanzó en 1964, tras las continuas explosiones atómicas en la atmósfera, cifras superiores a los 2 Bq/l en el hemisferio norte, unas 200 veces superiores a las preatómicas. Dado que este emisor beta débil tiene una vida media de 12,3 años, tras el cese de pruebas en la atmósfera la concentración de tritio ha ido disminuyendo, detectándose a finales de los 90, en el Atlántico Norte, entre 0,3 y 0,6 Bq/l. Es ilustrativo al respecto ponderar que la cantidad total de tritio natural en el planeta era de 1,3 EBq (EBq: exabecquerelio = 10 18 becquerelios), o dicho de otra forma, que por cada 10 18 átomos de hidrógeno, un trillón de átomos. existía uno de tritio. Las pruebas atómicas y luego las plantas nucleares añadieron 186 Ebq de tritio al planeta en los años 60  un incremento de 143 veces  , del cual quedaban todavía unos 50 Ebq en 2001. Hoy en día se detectan en el canal de la Mancha y Mar del Norte, en el mar de Irlanda o en el Báltico, concentraciones entre 2 y 20 Bq/l, en contraste con las más de 10 veces inferiores del océano Atlántico. Son el aporte de las plantas ya antes mencionadas de La Hague en Francia, de Sellafield en Gran Bretaña o de vertidos de centrales de la cuenca báltica. Consideraciones similares pueden hacerse respecto al carbono 14. El radiocarbono formado por las explosiones atómicas ha doblado la cantidad existente en el planeta, con el agravante de que con una vida media de 5.730 años hoy en día seguimos expuestos a prácticamente las mismas cantidades que hace cuarenta años, cantidades que se incorporan a la biosfera de forma importante.

Notas:
[1] http://www.publico.es/internacional/371170/otro-reactor-de-fukushima-emite-cesio-radiactivo
[2] Fragmentos y datos extraídos de Eduard Rodríguez Farré y Salvador López Arnal, Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energía nuclear en la salud y el medio ambiente, El Viejo Topo, Barcelona, 2008.

http://rebelion.org/noticia.php?id=126489




viernes, 15 de abril de 2011

Fukushima: la extraña ausencia de la OMS

El número de afectados o muertes producidas por un accidente nuclear lo decide la Agencia Internacional de la Energía Atómica”. Michel Fernex
Por Andrada Noaghiu (Rue 89)

Michel Fernex

Michel Fernex fue miembro de la Organización Mundial de la Salud (OMS), y ha denunciado los vínculos incestuosos con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA). Antiguo presidente de la Asociación de los Niños de Chernobyl, Bielorrusia, ahora profesor emérito de la Universidad de Basilea, Michel Fernex señala el extraño silencio de la OMS durante el accidente de Chernobyl y ahora con lo que está ocurriendo en Fukushima

Experto en Medicina Tropical de la OMS, que llevaba una apacible carrera alimentada de ideales hasta que accidentalmente descubre el acuerdo que vincula a esta institución con la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) en 1995, participando en conferencias sobre las consecuencias de Chernobyl, Hiroshima y Nagasaki. Las actas no fueron publicadas ¿Por qué?

Su investigación fue solicitada por la OMS. Un antiguo director ejecutivo de la agencia de la salud que fue asignado por la AIEA bloquea la publicación, gracias al acuerdo WHA 12-40 que vincula a ambas instituciones. ( Véase también: http://iniciativaciudadanaii.blogspot.com/2009/10/la-oms-censura-los-estudios-sobre-el.html) Un acuerdo inaceptable, según él, ya que el objetivo de la OMS es cuidar de la salud pública en todo el mundo, y la AIEA tiene un objetivo muy diferente: el desarrollo de la energía nuclear con propósitos civiles.

Rue 89: ¿Cómo fue el acuerdo entre la OMS y la AIEA en 1959, el llamado WHA 12-40?

Michel Fernex: En 1956, la OMS hizo la siguiente pregunta a los genetistas: ¿ Cuáles son los efectos genéticos de las radiaciones en los seres humanos, ya que esta Industria crece y la radiación nuclear afectará cada vez más a los humanos?

El grupo de trabajo incluía a un Premio Nobel de la Genética y otros científicos muy reconocidos. El informe concluye que la industria está produciendo un aumento en la radiación y que, por tanto, también van a aumentar las mutaciones en la población. Y esto va a ser perjudicial para las personas y sus descendientes.

Esta advertencia produjo mucha preocupación en la ONU, que creó la Agencia Internacional de la Energía Atómica en 1957, sólo un año después. De acuerdo con los estatutos de la AIEA, el objetivo principal es:

Acelerar y contribuir a la paz por medio de la energía atómica, a la salud y prosperidad de todo el mundo”.

Traducción: Es una agencia que promociona la Industria Nuclear.

Las cosas empezaron a empeorar cuando la AIEA concluyó todos los acuerdos con los organismos subalternos. Estos acuerdos son normales, pero no el establecido con la OMS, que tiene cierta peculiaridad.

Uno de ellos establece la exigencia de confidencialidad en ciertas áreas, sin especificar.
¿Cuáles? Esto es totalmente contrario a la Constitución de la OMS, La gente no debe conocer este secreto a voces: que la energía nuclear es peligrosa.

Otro punto de acuerdo indica que ambos organismos deben ponerse de acuerdo en cualquier propuesta de interés común.

Organización Mundial de la Salud, 50 años de sumisión a la AIEA

Rue 89: ¿Ve usted similitudes entre el comportamiento de la OMS durante el desastre de Chernobyl y ahora con el de Fukushima? 

M.F.: Lo que veo es la misma ausencia, una extraña ausencia. Para proporcionar cifrar hay que realizar unas mediciones, un trabajo, y la OMS no hace nada. La OMS lo único que hace es repetir los datos de la AIEA. Actualmente, si va usted a Japón y busca a la OMS, no la va a encontrar. No están allí. Sin embargo, la AIEA está presente desde el principio. Es la ausencia total de la OMS en respuesta a un nuevo accidente nuclear.

 
Y sin embargo dirán que hubo 50, 500 o 500.000 afectados. Todo dependerá de las cifras que le proporcione la AIEA.

Rue 89: ¿ Quiere decir que es la que decide el número de muertos o enfermos?

M.F.: Esto es lo que sucedió en Chernobyl… Acudí al foro de la OMS en Ginebra en el año 2004, pues bien, un representante de la AIEA presidió el foro durante los tres días.
En la Introducción, explicó que pronto se decidiría si se habían producido 400.000 o 40 muertes por el accidente de Chernobyl. Después de tres días decidieron que lss muertes habían sido 38.

¿Cómo? Le voy a mostrar cómo se puede suprimir un asunto…

Los científicos excluyeron a los pediatras del debate, claro que un pediatra preguntado de repente fue incapaz de responder.

Rue 89: Usted ha tenido experiencia de campo con los niños de Biolorrusia, y desmiente la afirmación de la OMS de que la radiación se dispersa rápidamente en la atmósfera. Cuéntenos lo que encontró allí. 

MF.: De generación en generación, se están produciendo más mutaciones genéticas. Se ha constatado en las zonas contaminadas abulia, leucemia, defectos del corazón, envejecimiento prematuro, y también aumento de la diabetes de tipo 1, sin factor hereditario, y cada vez aparece en edades más jóvenes e incluso niños. Y mil cosas más…

Los radionucleidos presentes en el suelo contaminan los alimentos, especialmente los árboles. Ahora la gente coge madera de los bosques. La madera se quema en casa o en las cocinas. Esto produce que la parte de la vivienda con mayor radiactividad sea a menudo la cocina. Luego se colocan las cenizas en un cubo y se utilizan como fertilizante. Se contamina la huerta, ampliando el área de contaminación.

Y este proceso no desaparece con el tiempo, sino todo lo contrario.

Fuente:
http://www.rue89.com/2011/04/06/fukushima-tchernobyl-loms-repete-les-chiffres-de-laiea-198646

jueves, 14 de abril de 2011

Razones éticas y científicas para no vacunarse contra la gripe y no vacunar a los pacientes


Juan Gérvas
Médico general, Equipo CESCA
jgervasc@meditex.es www.equipocesca.org

Síntesis de los hechos acerca de las vacunas antigripales.
La gripe es enfermedad vírica que conlleva complicaciones en algunos pacientes, y un exceso de mortalidad en la población. Es lógico buscar la prevención a través de la vacunación. Pero las vacunas antigripales son inútiles.

En la revisión Cochrane de 2010 queda claro que en adultos sanos ninguna vacuna antigripal evita las complicaciones (no disminuyen las neumonías, por ejemplo), ninguna vacuna evita las hospitalizaciones, ninguna vacuna evita las bajas laborales y ninguna vacuna disminuye la transmisión de la enfermedad entre humanos (1).

La vacuna contra la gripe disminuye los síntomas de gripe de forma que si la vacuna “cuadra” perfectamente con el virus circulante sufren las molestias el 1% de los vacunados (contra el 4% de los no vacunados). Si sucede lo habitual y la vacuna “no cuadra” perfectamente con el virus circulante, la efectividad es todavía menor y sufren las molestias gripales el 1% de los vacunados frente al 2% de los no vacunados (1).

Las vacunas antigripales en adultos sanos producen 1,6 casos de enfermedad de Guillain-Barré por millón de vacunados (1).

Con razón se ha dicho que el daño provocado por la vacuna contra la gripe A (H1N1) fue mayor que el daño provocado por la gripe A (H1N1) (2).

En los niños sanos menores de dos años la vacuna contra la gripe es inútil.
En los mayores su efectividad respecto a los síntomas puede llegar a ser del 33%, como mucho (3).

La vacunación en niños no previene las hospitalizaciones por gripe y sus complicaciones, y los resultados sobre su efecto “protector” respecto a la transmisión de gripe en la comunidad son inconsistentes y escasos (4). Esta inmunidad “de rebaño” es poco esperable con las vacunas de virus inactivados, como son las vacunas contra la gripe (5).

No hay ensayos clínicos a largo plazo ni en sanos, ni en los grupos de riesgo, ni en niños, ni en adultos y por ello desconocemos los beneficios y daños, pues también faltan estudios de seguridad (1,3,6).

En los mejores estudios observacionales sobre mortalidad por gripe, cuando se eliminan los sesgos (principalmente, el sesgo de selección que lleva a vacunarse a los más sanos entre los enfermos), la efectividad de la vacuna antigripal es del 4,6%. Como mucho se evitarían 16 muertes de 100.000 asociadas a la gripe (7).

Por todo ello la vacuna contra la gripe es una vacuna fallida, inútil y que no se debería utilizar por los sanitarios que intentan trabajar con ética, ciencia y conciencia.

Políticas para “forzar” la vacunación de los sanitarios
Continuamente se hacen declaraciones públicas para “forzar” la vacunación de los sanitarios y para justificar las vacunas contra la gripe (8).

Si hay buena fe, esta declaraciones pudieran expresar sesgos, a la vista de los resultados comentados. Lo lógico es que los sanitarios no se vacunen ni vacunen a sus pacientes. Por ciencia y por ética. En todo caso, para respetar al menos la autonomía y promover la no maleficencia (primum non nocere).

La autonomía establece que se precisa información veraz, completa y comprensible, y la no maleficencia que lo básico es no hacer daño.

Es impensable que el caso de “forzar” a los sanitarios fuera de conflictos de interés y el objetivo incrementar las ventas a través de los propios sanitarios, que vacunados vacunarían a sus pacientes.

Además de las declaraciones para “forzar” la vacunación de los sanitarios, cada temporada se “inventan” una gripe. Este año, 2011, toca la gripe H2N2 (la gripe “asiática”), contra la que se pide que nos vacunemos “ya” (9). Se nos asusta de nuevo con grandes números: “produjo millón y medio de muertos en el mundo” durante la última pandemia (entre 1957 y 1968). Pero con tres mil millones de habitantes en el mundo ¡hubiéramos tenido que esperar casi cinco millones de muertos por gripe! (a razón de 400.000 por año durante la gripe estacional habitual, en doce años). Y, por supuesto, carecemos de ensayos clínicos y de estudios de seguridad respecto a esta vacuna antigripal H2N2, como respecto a todas las demás.

El “contrato curativo”, en que el sanitario responde al sufrimiento del paciente, da un amplio margen para compensar beneficios con daños (por ejemplo, para reparar una tetralogía de Fallot, o para aliviar el dolor de una hernia discal). En el “contrato preventivo” los términos cambian, y la propuesta tiene que ofrecer grandes beneficios y daños muy improbables. No es el caso de la vacuna contra la gripe; sí es el caso, por ejemplo, de la vacuna contra la poliomielitis.

Nosotros y nuestros pacientes merecemos sólo la mejor prevención; por ello no nos merecemos ni nosotros ni ellos la vacuna antigripal.

Nota importante
El autor no tiene ningún conflicto de interés. Le guía sólo la búsqueda de la mejor alternativa para el cuidado de los pacientes. Cree en la prevención, pero no en la prevención sin límites (aquella prevención que provoca más daños que evita). La vacuna contra la gripe pertenece a las actividades preventivas sin límites.
El autor agradecerá correcciones y comentarios.

Bibliografía
1. Jefferson T, Di Pietrantonj, Riverti A, Bawazeer GA, Al-Ansari LA, Ferronic E. Vaccines for preventing influenza in healthy adults. The Cochrane Library, 2010.
2. Collignon P. H1N1 immunisation: too much too soon. Aust Prescr. 2010;33:30-1.
3. Jefferson T, Rivetti A, Harnden AR, Di Pietrantonj C, Demicheli V. Vaccines for preventing influenza in healthy children. The Cochrane Library, 2008.
4. Jordan R, Olowokure B. Indirect community protection against influenza by vaccinating children: a review of two recent studies from Italy and the United States. Euro Surveill.2004;8(51):pii=2605. Disponible en: http://www.eurosurveillance.org/ViewArticle.aspx?ArticleId=260
5.León P. Vacunas víricas: conceptos básicos, tipos y aplicaciones.
FMC.2010;17:113-21.
6. Gérvas J, Wright J. Future of flu vaccines: Please, may we have a RTC
now? BMJ. 2009;339:b4651
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miércoles, 13 de abril de 2011

Guerra de la Industria contra la Naturaleza

¿Qué es lo que nos dicen las abejas?

Por Rady Ananda, 12 de abril de 2011

Mientras que la Industria sigue contaminando el planeta con sus productos químicos tóxicos, con desechos tóxicos, con vertidos de petróleo, los polinizadores de la Tierra entonan un canto de cisne que no deja lugar a dudas sobre la locura de la Civilización Moderna. Nuestra capacidad para escuchar y responder de manera apropiada a la desaparición de los polinizadores va a determinar la supervivencia de la Humanidad.

En 1923, Rudolf Steiner, un científico y filósofo austriaco, innovador social, predijo que unos 80 a 100 años las abejas se extinguirían”. Documental “Reina del Sol”. 

Steiner creía que el proceso de industrialización conduciría a la desaparición de las abejas. Y parece que tenía razón. En las últimas dos décadas, Estados Unidos ha perdido de 100 a 300 mil millones de abejas, y el problema se ha extendido a Europa y otras regiones. Sin embargo, son varios los factores que contribuyen a esta desaparición masiva.
Los polinizadores enferman porque ahora no encuentran una dieta variada entre los millones de hectáreas de monocultivos. Mediante la ingestión de cultivos modificados genéticamente, los polinizadores también ingieren microorganismos modificados genéticamente, lo que les perjudica. También contribuyen a diezmarlos los productos agroquímicos. En un esfuerzo por salvar a la colmena, algunas abejas sellan las celdas que contienen excesivas cantidades de plaguicidas. Pero incluso estas colmenas llegan a morir.

Son múltiples los factores de la Industria que perjudican la Naturaleza, también la Industria de la Telecomunicaciones, presente en todas partes, añadiendo contaminación electromagnética, de modo que las abejas ( y las aves) se desorienten. Ante una abeja debilitada y desorientada, los agentes patógenos como la varroa, que ha llegado debido al intercambio comercial con otros países, es presa fácil. Y así estamos asistiendo a la muerte de las abejas y de los murciélagos de América del Norte.

Mucha de estas cosas se aprenden en Taggart Siegel, una historia de amor, y que forma parte del documental La Reina del Sol: ¿Qué nos dicen las abejas? 

(http://www.queenofthesun.com/) Estrenada el 25 de marzo, la película ha recibido un premio y se ha visto apoyada por un reciente informe publicado por el organismo de la ONU sobre Medio Ambiente: La amenaza a las colonias de abejas y otros insectos polinizadores (http://www.unep.org/dewa/Portals/67/pdf/Global_Bee_Colony_Disorder_and_Threats_insect_pollinators.pdf

Una forma de acabar con todo un ecosistema es diezmar a una especie clave, una especie que irradia vida. Los polinizadores contribuyen a casi un 10% de la economía alimentaria mundial, es decir, alrededor de 218.000.000.000 dólares (153.000.000.000 euros) al año. De las 100 o más especies de cultivos que proporcionan el 90% de los alimentos del mundo, las abejas polinizan 71 de ellos, según el informe del PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente). De entre las 20.000 especies conocidas de abejas en todo el mundo, la abeja Apis mellifera es la más importante, ya que contribuye con unos 33 a 82 mil millones de dólares al año ( de 22,8 a 57 millones de euros).

Así, que mientras somos testigos en el planeta de una sexta extinción (detallado por Ed Wilson en La diversidad de la vida), es la abeja que llena nuestros graneros la que merece nuestra atención.

Las abejas son las piernas del planeta”, dice Michael Pollan en La Reina del Sol. Mediante el mutualismo, la abeja recibe alimento y propaga el polen de la planta. Sin los polinizadores, los cultivos se vendrán abajo. Con el colapso de los cultivos, millares de especies, incluyendo a los seres humanos, se morirán de hambre.

Cuando lo polinizadores desaparezcan, también lo harán las plantas con flores. Será una reacción en cadena que puede acabar con la extinción de los mamíferos. Sería algo similar a la extinción de los Dinosaurios hace unos 65 millones de años. Los “terribles largartos”, que permanecieron sobre la Tierra durante 100 millones de años. Sólo la mitad de todas las especies sobrevivieron a aquella extinción, en particular los caimanes y los cocodrilos. Pero la supervivencia humana no está garantizada si el 40% de nuestras fuentes de alimentos desaparecen. Mientras que los caimanes y cocodrilos pueden estar hasta un año o más sin comer, lo que ha contribuido a su supervivencia y a la longevidad de la especie, los humanos no pueden.

El informe de PNUMA enumera ocho razones para el colapso de las colonias de abejas:
  • La destrucción de su hábitat
  • Especies invasoras (como el parásito varroa)
  • Contaminación atmosférica
  • Contaminación electromagnética
  • Uso de pesticidas y contaminación con productos químicos
  • Transporte industrial, donde millones de abejas mueren cada año
  • La división de la colonia
  • La alimentación
El informe no cita a los cultivos modificados genéticamente como un factor que contribuya a la mortandad de abejas, pero sí hace referencia a los monocultivos:
Cada vez resulta más difícil para los polinizadores obtener suficientes fuentes de polen que contengan todos los aminoácidos esenciales. En consecuencia, esto puede contribuir a debilitar su sistema inmune, haciéndolos más vulnerables a los diferentes patógenos”.
En La Reina del Sol, sin embargo, no se expresa ninguna duda. Cuando las plantas están modificadas genéticamente, el proceso es tan poco fiable que sólo unos miles de células transmutan. La Dra. Vandana Shiva explica que debido a esto los genes presentan una resistencia a los antibióticos y se añaden promotores virales. “Cada planta modificada genéticamente es un conjunto de bacterias, toxinas y promotores virales”. (Para obtener más información sobre los organismos modificados genéticamente véase: http://noticiasdeabajo.wordpress.com/2011/02/14/los-riesgos-de-la-ingenieria-genetica/

Las bacterias modificadas genéticamente, las toxinas y los promotores virales se transfieren a nuestro intestino ( como ocurre con las abejas), donde siguen funcionando dentro del huésped. Sólo que ahora es el anfitrión. La abeja es el anfitrión. Y a las abejas esto no les va nada bien. Las investigaciones han demostrado que el jarabe de maíz con alto contenido en fructosa, un producto modificado genéticamente y del que se alimentan las abejas, inhibe la expresión genética de las funciones de desintoxicación e inmunidad. (Sobre la fructosa véase: http://iniciativaciudadanaii.blogspot.com/2010/10/jarabe-de-maiz-mas-fructosa-de-lo-que.html y http://iniciativaciudadanaii.blogspot.com/2010/10/glutamato-transgenicos-aspartamotodo.html)

Reina del Sol pone de relieve el delicado equilibrio entre los distintos componentes de los ecosistemas, por lo que la integridad genética del mismo es necesaria para que el sistema funcione. Para que la abeja haga lo que hace, su ADN debe permanecer intacto.
Tanto el documental como el informe del PNUMA no ofrecen ninguna duda sobre el colapso de los polinizadores, siendo uno de los problemas más urgentes a los que se enfrenta la Humanidad hoy en día. Se dan algunas sugerencias, tanto para la Industria Agrícola como a las personas:
  • Parar en la utilización o disminución en el uso de plaguicidas
  • Realizar cultivos que favorezcan el desarrollo de las abejas
  • Comprar productos ecológicos
  • Respetar su hábitat y el agua
  • Convertirse en un apicultor sostenible
El informe señala que los esfuerzos para la conservación de los polinizadores también deben tener en cuenta los hábitats de cría, ya que los requisitos en los estados larvales difieren del de los adultos alados.

Teniendo en cuenta que la disminución de las abejas y murciélagos es un hecho de gran gravedad para Estados Unidos, hay que recordar que este país tiene un largo historial en implementación de cultivos transgénicos y de que utiliza más productos agroquímicos que cualquier otro país, resultando obvias las causas. Las 6 principales compañías de agroquímicos son: Syngenta, Bayer CropScience, BASF, Monsanto, Dow Agrosciences y DuPont, que también ha extendido los cultivos modificados genéticamente. (http://www.agrow.com/multimedia/archive/00052/Agrow563_52481a.pdf)

Los polinizadores no hablan de la guerra de la Industria contra la Naturaleza. Nos están diciendo que los plaguicidas, la biotecnología y las radiaciones electromagnéticas están ganando. La tragedia es que cuando los polinizadores desaparezcan, también lo harán las plantas con flores y después los mamíferos.

Compruebe dónde se exhibe próximamente el documental (se refiere a los Estados Unidos) y las 10 cosas que puede hacer para ayudar a las abejas (http://www.queenofthesun.com/get-involved/10-things-you-can-do-to-help-bees/)

Rady Ananda comenzó su andadura en los blogs en 2004. Sus trabajos han aparecido en varias publicaciones, incluyendo tres libros sobre el fraude electoral. La mayor parte de su carrera la realizó en un bufete de abogados de investigación, y como asistente legal. Se graduó en la Escuela de Agricultura de la Universidad Estatal de Ohio, obteniendo la licenciatura en Recursos Naturales.
http://dissidentvoice.org/2011/04/industry’s-war-on-nature/#more-31847