miércoles, 23 de marzo de 2011

No hay amenaza por la radiación dicen los medios: mientras los reporteros salen de Japón

Por Keith Harmon Snow / 23 de marzo de 2011

Las informaciones sobre la crisis nuclear en Japón y en todo el mundo son cada vez más curiosas. Los medios de comunicación Occidentales restan importancia a la amenaza de la radiación, lo que convierte la información es una especie de Alicia en el país de las Maravillas, una fábula de desinformación sacada directamente de la madriguera del conejo.

Preocupados por sus ganancias, por la desestabilización del yen o del índice NIKKEI, los medios de comunicación realizan la labor de evaluación de los daños para impedir que la gente salga fuera de Japón, con el fin de no desestabilizar aún más la economía.
Conocidas las evidencias, las historias de desastres y de epidemias, la información que trata de ocultar la importancia de una amenaza de radiación es una actitud criminal.
Mientras tanto, en Estados Unidos, los inversores están asustados y buscan la protección y la seguridad de la Industria y el Gobierno. Wall Street está preocupado. Todo esto resulta muy curioso.

Mientras tanto, en los EE.UU., los inversores asustados están buscando protección y seguros de la industria y el gobierno. Wall Street está preocupado. Esto se está poniendo más curioso.

Ironía: “Proyecto de arte” fotografiado en Tokio, mostrando a seres humanos en estado de decaimiento, asemejándose a las imágenes de los niños con las extremidades deformadas y nacidos cerca de Chernobyl © Keith Harmon Snow, 1992

Por ejemplo, el 20 de marzo de 2011, la CNN publicaba un vídeo, “Los hechos susurran, gritos de miedo durante la crisis”, donde los expertos proclamaban que los temores de la radiación son infundados y que abunda la desinformación. Otro experto nuclear -Dan Polansky- decía recientemente en la CNN que existe una radiofobia: un miedo irracional a la radiación sin fundamento. Incluso para los trabajadores de la central nuclear de Fukushima que trabajan en los lugares de mayor radiación, decía un reportero de la CNN, Stan Grant que “la radiación puede enferman a las personas, pero no les matará”. 

Mientras tanto, Dan Polansky en la CNN, se describe como experto nuclear, especializado en armas de destrucción masiva y que sabe mucho acerca de la radiación. Lo que no se nos dice es que Polansky trabaja para el Departamento de Salud de Georgia (Estados Unidos), que estudió en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (LLNL) y en el Laboratorio de Ingeniería Nacional de Idaho (INEL), y graduado recientemente en Planificación de emergencias radiológicas de la Escuela de Salud Pública de Harvard.

Son muy buenas credenciales. Sin duda debe de estar diciendo la verdad. [Graznido]

Sin embargo, la LLNL y el INEL son dos de los los laboratorios de armas clasificadas del Departamento de Energía y Defensa, que tratan ingentes cantidades de residuos nucleares tóxicos (Superfound)[Para conocer el significado de este término: http://www.epa.gov/superfund/spanish/what.htm] Para trabajar en estos dos laboratorios nacionales, INEL y LLNL, se requieren autorizaciones nacionales de alto nivel de seguridad: esto nos hace ver que Daniel Polansky es otro fantasma.

La Escuela de Salud Pública de Harvard (HSPH) ha realizado algunos estudios que muestran la incidencia de algunas enfermedades en las inmediaciones del reactor de Yankee Rowe (Rowe, Massachussetts, Estados Unidos), que ahora está fuera de servicio, pero que también ha ayudado a encubrir accidentes nucleares y otros riesgos de la sociedad de hoy en día.

Pues bien, todo esto sigue siendo muy curioso.

El Centro de Harvard para el Análisis de Riesgos (ACAR) fue fundado por John D. Graham y está especializado en la promoción de las formas de evaluación de los riesgos, muy criticada por los grupos comunitarios y profesionales de la salud. El Centro ha obtenido fondos de la Industria y del Gobierno, incluidos los de intereses nucleares: General Electric, Edison Electric Institute, Electric Power Research Institute, New England Electric System ( al menos cinco centrales nucleares en la red eléctrica de Nueva Inglaterra) y Westinghouse Electric. GE y Westinghouse son dos de las mayores empresas con centrales nucleares de Estados Unidos. EPRI es un centro de propaganda pro-nuclear que lleva haciéndolo durante más de cuatro décadas.

La Escuela de Salud Pública y el Centro de Harvard para el análisis de los riesgos no son la misma cosa. La Escuela de Salud Pública apoya a la Industria Nuclear y ayuda a minimizar las amenazas de radiación a muchos niveles. Sin embargo, El Centro de Análisis de Riesgos de Harvard es un frente especializado en producción de ciencia basura -información falsa que se postula como ciencia- y desacredita otros caminos de la ciencia en todos los medios corporativos.

Ahondando un poco más en la madriguera del conejo, nos encontramos un curioso ejemplo: David Ropeik es instructor en la Universidad de Harvard en Formación Continua, en su programa de Gestión Ambiental. Ropeik, también estuvo afiliado al Centro Harvard para la Evaluación de Riesgos ( que dice él abandonó en el año 2004).
Siguiendo los rastros de su biografía, anunciada en la página web Bayer CropScience (Bayer es una multinacional farmacéutica alemana), Ropeik también ha trabajado en estrecha colaboración con la Escuela de Salud Pública de Harvard (HSPH) y “ha sido entrevistado en la percepción de riesgos por ABC Nightline, National Public Radio, NBC Dateline, ABC 20/20, Fox News, CNN, CNN International, BBC, CBC, CNBC, Voice of America, y decenas de radios regionales de todo el país”. 

También ha “impartido cursos sobre la cubertura informativa de las cuestiones relacionados con los riesgos en la Escuela de Salud Pública de Harvard, en la Escuela Kennedy, y el Programa Neiman de Harvard, Knight Science Journalism Fellowship program en el MIT, Boston University’s Program en Science Journalism, Emerson College program en Health Communication, y en la National Association of Science Writers, the Council for the Advancement of Science Writers, y en la Society of Environmental Journalists”. 

En otros tiempos fue miembro de la Sociedad de Periodistas Ambientales, siendo ahora David Ropeik consultor privado en la percepción de riesgos, comunicación de riesgos y gestión de riesgos en Ropeik&Associates, cuyos clientes incluyen a la empresa de energía nuclear Entergy Power Corporation (propietaria de la peligrosa e insegura central nuclear de Vermont Yankee), Edison Electric Institute, Electric Power Research Institute, Sociedad Nuclear Americana, Autoridad Nuclear Egipcia, Organismo Nuclear de la Energía Atómica,Instituto Nuclear, Departamento de Salud Pública de Massachussetts ( que hizo un estudio sobre la incidencia de ciertas enfermedades producidas por la radiación en los caminos de la central nuclear de Yankee Rowe), The Veterans Board for Dose Reconstruction, Departamento de Defensa, y etc y etc y etc.

“El riesgo es un asunto subjetivo”, dice la página principal de Ropeik&Associates: “No es sólo una cuestión de hechos, sino también de cómo se sienten esos hechos. Entender por qué ante algunos riesgos se siente más miedo, y ante otros menos, es esencial para informar sobre el riesgo de manera eficaz, y para abordar los aspectos behaviorísticos humanos de la gestión de los riesgos en general”

En cuanto a la Sociedad de Periodistas Ambientales, se trata únicamente de un grupo de la Industria del Comercio, otra Sociedad más de Profesionales que mantienen estrechos vínculos con la Industria y las Corporaciones, que tratan de censurar y distorsionar la información sobre la radiación, las armas nucleares y la energía nuclear. Si echamos un vistazo a sus patrocinadores y fundaciones donantes, enseguida aparecen una larga lista de intereses relacionados con las empresas, incluidas las nucleares.

¡Qué curioso es el mundo en el que vivimos!

Considerando que hay tan “poca amenaza de radiación” en Japón, es curioso que la NBC haya sacado a todo su equipo de noticias de Japón, y también Anderson Cooper de la CNN abandonó Japón – ¡y quién puede echárselo en cara!- Y ahora las informaciones sobre Libia se dan desde otro lugar (¿Hong Kong?).

El 20 de marzo de 2011, las autoridades japonesas confirmaron la presencia de alimentos envenenados por radiación. “El secretario del Gabinete, Yukio Edano, dijo que de los controles realizados a la leche de la prefectura de Fukushima, donde se encuentra la planta, y las espinacas cultivadas en Ibaraki, una prefectura vecina, determinaron unos niveles que superaban los límites establecidos por el Gobierno… Fue la primera información del Gobierno diciendo que los alimentos estaban contaminados por radiación desde el 11 de marzo, cuando un terremoto y un tsunami desencadenaron la crisis nuclear”. 

Miles de familiares de militares de Estados Unidos también han sido evacuadas de Japón, señalando el Departamento de Defensa que se ha producido una evacuación voluntaria debido a la radiación.

Mientras tanto, el 19 de marzo de 2011 los medios financieros comenzaron a informar de que los inversores de Estados Unidos, debido al accidente nuclear de Japón, temen pérdidas financieras debido a las pérdidas por la financiación de la deuda…

Muy curioso.

Los inversores están buscando una protección frente a la reacción pública contra la energía nuclear, que ven como una amenaza tras los daños sufridos por los reactores por el terremoto de Japón, lo que ha llevado a los legisladores de Estados Unidos a limitar el número de centrales nucleares en este país”, informó Bloomberg News.
Las compañías de servicios, que por lo general se han considerado un refugio de los inversores debido a su capacidad de recuperación en momentos de crisis económicas, están siendo castigados, tales como Tokyo Electric Power Co, que lucha por enfriar los reactores dañados. Los grupos ecologistas quieren limitar el número de centrales nucleares en Estados Unidos, y su representante Edward Markey ha solicitado una moratoria de las instalaciones situadas en zonas sísmicas activas. Los ejecutivos del átomo dicen que estos reactores pueden soportar tales desastres”. 

Por detrás, las empresas y administradores de los mercados del dinero y los inversores de futuros están cambiando sus carteras de deuda y realizando maniobras para maximizar los beneficios y minimizar las pérdidas.

Mientras, el pueblo de Japón sufre las consecuencias de las elevadas emisiones radiactivas – filtraciones es otro término inventado por la industria y utilizado en los medios de comunicaciones para restar importancia a la radiación invisible que se dispersa en torno al reactor- y las empresas de servicios públicos se presentan como las víctimas. Las empresas de servicios públicos son castigadas y los inversores que buscan protección son ahora las víctimas.

Curioso, más y más curioso.

Para obtener una visión detallada de los engaños nucleares y la desinformación, lea por favor “Apocalipsis nuclear en Japón” (http://dissidentvoice.org/2011/03/nuclear-apocalypse-in-japan/)

Keit Harmon Snow es corresponsal de guerra, fotógrafo e investigador independiente, y por cuatro veces ganador de Proyecto Censurado (2003, 2006, 2007, 2010). También ha sido profesor de Derecho y Sociedad en la Universidad de California en Santa Bárbara, reconociéndose su trabajo fuera de la Universidad por contradecir las versiones oficiales sobre los crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio, mientras que trabaja como investigador de genocidios para la Naciones Unidas y otros organismos. El primer profesor de Derecho y Sociedad en la Universidad de California fue Aldous Huxley en 1960; posteriormente Margaret Meat, Peter Matthiessen Y Meredith Monk. Visite el sitio web de Keith (http://www.consciousbeingalliance.com/)

http://dissidentvoice.org/2011/03/no-radiation-threat-says-media-reporters-pulled-out-of-japan/#more-31054

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