sábado, 25 de diciembre de 2010

Las bombillas de bajo consumo: un peligro por su contenido en mercurio


Por David Derbyshire, 23 de diciembre de 2010

Las bombillas de bajo consumo presentan un problema: los investigadores afirman que pueden liberar cantidades potencialmente dañinas de mercurio en caso de rotura.

Los niveles de vapores tóxicos en caso de rotura de la bombilla puede llegar a ser 20 veces más altos que los límites de seguridad recomendados en zonas de interior, según el estudio.

Las preocupaciones rodean a las lámparas fluorescentes compactas (LFC), el tipo más corriente en Gran Bretaña, que es una versión reducida de las lámparas fluorescentes de oficina.

La Unión Europea pretende la eliminación de la tradicional bombilla incandescente, utilizada durante más de 120 años, obligando a la gente a cambiar por las bombillas de bajo consumo y así satisfacer los objetivos del cambio climático.

Una CFL consume la quinta parte que una bombilla convencional, llegándose a ahorrar hasta 7 libras al año en el recibo de la luz. Sin embargo, los críticos que quejan de que las lámparas fluorescentes compactas emiten una luz “fría y que parpadea”, por lo que algunas asociaciones médicas dicen que pueden provocar ataques epilépticos, migrañas, erupciones en la piel y han pedido que personas consideradas vulnerables no las utilicen.

Las bombillas incandescentes no contienen mercurio, al igual que otras lámparas de ahorro de energía, tales como las LED y las lámparas halógenas. El estudio de la Agencia Federal de Alemania para el Medio Ambiente consideró el peor de los casos en el uso de las lámparas fluorescentes compactas, que contienen 2 miligramos de mercurio y algunas otras llega hasta los 5 miligramos. Ninguna lámpara tenía envoltura protectora y ambos se rompieron al calentarse.

Los científicos del Instituto Fraunhofer Wilhelm Klauditz encontraron que alrededor de 7 microgramos ( hay 1000 microgramos en un miligramo) por metro cúbico es el límite en el aire. Los límites oficiales establecen 0,35 microgramos por metro cúbico.

El presidente de la Agencia Federal de Medio Ambiente Jochen Flasbarth dijo: “ La presencia de mercurio es el lado negativo de las lámparas de ahorro energético. Necesitamos una tecnología que pueda prevenir la contaminación por mercurio”.


El ahorro de energía es positivo y necesario, ya que se alcanza hasta un 80% en comparación con las bombillas convencionales, pero debe ser un producto seguro que no presente ningún riesgo para la salud”.

Durante las pruebas, los investigadores de la agencia del gobierno alemán se alarmaron al descubrir que algunas bombillas no tienen una cubierta protectora y se rompen al calentarse.

Altos niveles de mercurio de midieron a nivel del suelo hasta cinco horas después de la rotura.

Un portavoz de la agencia dijo: “Los niños y las mujeres embarazadas deben mantenerse lejos de estas lámparas por el peligro de que estallen”.


En el cuarto de los niños y otros lugares con mayor riesgo de rotura de las lámparas, se recomienda el uso de lámparas de ahorro de energía que estén protegidas contra la rotura. Sin embargo, el Gobierno del Reino Unidos insiste en que las bombillas CFL son seguras, y que el riesgo a una exposición es mínimo”.

La Agencia de Protección de la Salud dice que la rotura de una lámpara CFL es poco probable que cause problemas. Sin embargo, se aconseja a las personas que ventilen la habitación en la que se ha producido la rotura y desalojarla durante 15 minutos.

También se recomienda el uso de guantes de protección cuando se limpia el área donde se ha producido la rotura, utilizando un paño húmedo y recogiendo los fragmentos de vidrio. El trapo utilizado y los vidrios recogidos deben ser colocados en una bolsa de plástico y sellada.

Las lámparas LFC no se pueden desechar en el cubo de la basura, ya cuando se ha roto o fundido, sino que deben ser consideradas residuos peligrosos y recogidas en un centro de reciclaje.

Un portavoz del Departamento de Medio ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales, dijo: “ Las orientaciones de la Agencia de Protección de la Salud aclaran que el mercurio de las bombillas de bajo consumo no presentan riesgo para la salud de las personas por exposición en caso de que se rompan”.

Amigos de la Tierra dicen que el cambio a bombillas de bajo consumo podría reducir la exposición al mercurio en las centrales eléctricas alimentadas con carbón.

www.dailymail.co.uk/health/article-1340938/Eco-bulbs-health-hazard-babies-pregnant-women-mercury-inside.html




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