jueves, 6 de mayo de 2010

"¿Qué quiere decir eso de la memoria del agua? Todo esto es indemostrable”


Salvador López Arnal Rebelión

Miembro fundador del Comité Antinuclear de Catalunya (CANC) en 1977, Eduard Rodríguez Farré es médico especializado en toxicología y farmacología en Barcelona, en radiobiología en París y en neurobiología en Estocolmo. Ha dirigido durante muchos años el Departamento de Farmacología y Toxicología del CSIC en Barcelona. Como experto en toxicología ha asesorado al gobierno cubano en la epidemia de la neuropatía óptica, a la OMS en el síndrome del aceite tóxico y a la Unión Europea sobre la investigación en programas de salud pública y sobre la Encefalopatía Espongiforme Bovina. Actualmente es miembro del Comité Científico de la UE sobre Nuevos Riesgos para la Salud. Socio fundador de la asociación Científicos por el Medio Ambiente (CiMA), Eduard Rodríguez Farré es coautor, autor principal para ser más exacto, junto a este entrevistador, de Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energía nuclear en la salud y el medio ambiente, El Viejo Topo, Barcelona, 2008 (con prólogo, presentación, epílogo y notas finales de Enric Tello, Joaquim Sempere, Joan Pallisé, Jorge Riechmann y Santiago Alba Rico).

*

Retomo la conversación en el punto de las defensas. Un argumento que suele esgrimirse a favor de la homeotapía y en contra de la hipótesis crítica del placebo, es que la homeopatía también funciona con animales. No parece que aquí, en principio, pueda actuar directamente el efecto de sugestión.

Sí, he oído hablar del tema. Un amigo, una persona muy sensata, que por cierto es partidario de la homeopatía, Carlos Amengual, de Selva, me dijo que la homeopatía también funcionaba con animales. Yo le pregunté sobre este punto pero no logré saber, no me logró explicar cómo funcionaba en este caso. ¿Con qué animales se practica? Probablemente sea con animales domésticos. No creo que se aplique homeopatía con ganadería, con vacas por ejemplo. Yo supongo que serán perros o gatos.

Seguramente. Este sería en todo caso un primer punto delimitador. Que los éxitos homeopáticos en animales, si existen, en tu opinión, se reducirían al ámbito de los animales domésticos.

Yo no me atrevo a hablar mucho del tema. No lo he estudiado en profundidad. Un efecto sin control… No sé. Los animales domésticos tienen muchas características de sus amos, sobre todos los perros.

Y entonces podría ser que hubiera una, digamos, transferencia, sin precisión psiconalítica, de las creencias y sentimientos de sus amos.

Podría ser que el efecto de ir al médico homeópata también fuera importante. Sobre todo con perros, con los gatos es más difícil.

En el caso de los perros se podría pensar que la creencia de la persona que lo cuida pueda trasladarse de algún modo que no es fácil de determinar al, digamos, ánimo del perro enfermo.

Los perros adquieren muchas características de sus cuidadores. Es cosa sabida. Es un animal doméstico sumiso. Son, actúan muchas veces, guiados por el comportamiento de las personas que los cuidan y enseñan. Si un perro está bajo el cuidado de un señor histérico, los perros suelen ser histéricos; si están con un señor o una señora depresiva, son muy parados, dentro, claro está, de sus singulares características como especie. No me atrevo a decir más. Me extraña mucho en todo caso lo apuntado porque no tienes estudios controlados en veterinaria y, además, la medicina veterinaria, por definición, tiene una característica que no hay que olvidar, es determinante: la arista económica.

¿La arista económica? ¿Qué arista es ésa en este caso?

Mientras que en la medicina humana, en la práctica de cualquier médico que merezca ese nombre, el beneficio económico no tiene que contar para nada, en un animal la terapia normalmente es más cara que el precio de venta del animal. Perdona que hable en estos términos pero es la realidad en la que estamos. Si tú tienes unas vaca tuberculosa es mucho más caro el tratamiento que el dinero que podrías obtener por su venta. Entonces, lo que se suele hacer casi siempre, en enfermedades un poco importantes, es matar el animal. El tratamiento es muy caro. Imagínate el coste de los antibióticos, por ejemplo, en un animal que pesa 600 kilos.

Otro cosa es en casos especiales. Por ejemplo, un caballo de carreras de alto nivel, que como sabes valen un dineral o se cotizan así. Aquí sí que lo harán. Lo cuidarán y tratarán si la enfermedad es tratable. Pero no en el caso, no suele hacerse, de un animal que no pueda rendir tantos beneficios.

Aunque sea otro tema, los antiguos campesinos, los pastores de hace décadas, sí que cuidaban a sus animales. No jugaban aquí tampoco el vector crematístico o no del mismo modo. Vuelvo al tema. El argumento del precio que acabas de esgrimir, ¿te sirve para decir que respecto a la homeopatía no sería tampoco aplicable por el coste del tratamiento?

No, no, en este caso no tiene por qué serlo. No creo que sea muy caro. Pero yo creo, en definitiva, que los que hablan y defienden la eficacia de la homeopatía con animales, también lo he escuchado más de una vez, se refieren básicamente a animales domésticos, mascotas. No creo en todo caso que haya ningún estudio serio. Es la impresión del médico, es el médico que cree que aquello le ha ido bien. Pero volvemos a lo mismo. Una cosa es la ciencia y otra es la impresión. Tú vas a un médico del que yo científicamente puedo pensar que es muy débil y puede en cambio tener un gran éxito clínicamente y cuando miras los tratamientos que están efectuando piensas: mare de Déu!, si todo esto que está haciendo tiene efectos adversos, efectos completamente negativos… Pero debemos admitirlo: si una persona inspira confianza en cuestiones médicas, tiene mucho ganado, este punto es decisivo.

Pero el médico puede inspirar confianza a una persona, pero en el caso de los animales del que estamos hablando la transferencia es más complicada.

Sí, sí, es más complicada. Por eso yo insisto en animales domésticos y, fundamentalmente, en el perro. Los gatos no sé, no creo. Los perros siempre tienen muchas características que cogen de dónde y de quién los ha criado. Es lo que dicen los etólogos, el pattern, el patrón, el comportamiento de sus amos o claro está del jefe de la manada. Al fin y al cabo el cuidador representa al jefe de la manada para un perro. No me atrevería a decir mucho más. No quiero conjeturar en el vacío.

La segunda cosa que quería comentarte en esta dirección señala a aquella metáfora de la memoria del agua. Hablan, como explicación de ello, de la mecánica cuántica, de la física de partículas.

Hasta aquí han llegado. ¡Qué barbaridad! ¡Qué puestos en lo último!
No sé si sabré explicarme bien, puedo intentarlo…

Sobre esto hubo una gran polémica hace años. Hubo un homeópata, un tal Benveniste, a mediados de los noventa, que publicó un artículo en Nature.

Un homeópata en Nature. Me dejas sin habla, me pinchas y no sacas sangre.

Luego te comento. Frente al argumento de que al hacer tantas disoluciones se supera el número de Avogadro, y que, por tanto, en lo que dan al paciente no hay ningún principio activo y lo que le están dando realmente es agua, el tal Benveniste se inventó la historia de que cuando en el agua pasa una molécula deja memoria de ese paso. Hay rastros de esa presencia. Esto lo publicó en el Nature. Yo creo que se publicó porque Nature ha tenido directores, Maddox lo era en aquella época, que han sido muy provocadores. Para abonar polémicas eran capaces de editar cosas muy raras. Maddox, por ejemplo, tuvo la osadía de publicar como artículo largo por qué la salsa vernés se corta o no. Yo, personalmente, lo encuentro genial. Ahora ha habido un artículo y una reseña sobre la felación en no sé qué tipo de murciélagos, cosas de este tipo. Es ciencia también. El trabajo sobre la salsa era de un rigor enorme. La mitad del artículo era matemáticas. Era un físico y un químico que se encontraron no sé donde, vieron que esa salsa se cortaba, al igual que la mayonesa, y se preguntaron por qué se corta, y qué es realmente, la salsa, pues una emulsión.. y después toda la matemática para el caso. Eran cosas que Nature publicaba de cuando de cuando. Luego no se han atrevido pero ahora vuelven los buenos tiempos y publican cosas como lo que te explicaba de la felación en los murciélagos.

Una vez me hablaste de un artículo sobre chilabas que también se publicó en algún número de Nature.

Sí, sí, tienes buena memoria. También una vez publicaron un artículo sobre las chilabas negras. Parece ilógico que te pongas una chilaba negra en pleno desierto cuando la blanca absorbería el calor pero, en cambio, los nómadas del desierto del Neguet, esto lo ha estudiado el ejército israelí, por qué van con una chilaba negra mientras ellos van con pantalón corto y camisa que refresca. Pero realmente refresca más la chilaba negra pero no por el color, claro está, sino porque tienen dos capas, una enganchada al cuerpo. Eso, que hace de cámara, cuando se evapora el sudor refrigera y obtienes una cámara de refrigeración.

Volvamos a la memoria del agua.

En aquella época, mediados de los noventa, se publicó ese artículo de Benveniste. ¿Qué quiere decir eso de la memoria del agua? Él decía que cuando pasa una molécula al agua le queda la estructura de la molécula como un vacío y esta molécula actúa. Todo es indemostrable. Nadie ha podido demostrar nada de todo esto. Nada. Fue una provocación. Titulares: “El Nature ha publicado un artículo a favor de la homeopatía”. Nadie fue capaz de reproducir los experimentos del Benveniste. De hecho, se demostró más tarde que eran falsos, que había hecho trampas. La definición de un concepto científico, en estos ámbitos, es que sea reproducible en cualquier lugar del mundo. Nadie pudo reproducir sus experimentos. Después se inventaron otras historias para cuadrar su círculo, apuntaron otras teorías pero no tienen ninguna base experimental.

El agua tiene muchas cosas. Desde estructuras cristalinas hasta lo que quieras pero si tú has pasado una molécula por el agua le queda una memoria., ¿qué quiere decir eso? No hay nada que permita afirmar una cosa así.

Por cierto, Eduard, en una entrevista publicada por Sin Permiso -http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3185, traducida para www.sinpermiso.info por Anna Maria Garriga Tarré-, Socialist Worker, marzo de 2010, habló con el doctor Goldacre, el autor de la columna –y del libro con el mismo título— “La Mala Ciencia” en el periódico británico The Guardian, dedicada a los abusos de los medios de comunicación en materia de divulgación e información científicas. Se le preguntó: “¿Sirve de algo el que Ud saque a la luz estas cuestiones?” Esta fue su respuesta: “Sería grandioso pensar que algo de lo que he hecho pueda haber servido de algo. No es mi intención. No soy un cruzado del consumo. Para mí es más importante dar información a la gente que ganar batallas. No creo que las cosas vayan a mejor. En todo caso van a peor. Un ejemplo de ello es la homeopatía. La pasada semana un comité parlamentario publicó un informe que era muy crítico respecto al uso de la homeopatía en la Seguridad Social. Sin embargo, la misma noche salía en el informativo de la BBC una mujer que decía que la homeopatía la había curado de un cáncer. Entonces piensas, no, las cosas no están mejorando”.

Sí, sí, es lamentable. Y aquí hay un peligro, un fuerte peligro, que ya hemos comentado, el de abarcar terrenos donde es necesaria una intervención médica urgente, donde no basta con dejar pasar el tiempo y tener confianza en tal o cual “medicamento natural” para la curación.

Es lo que antes señalaste: la persona afectada se aleja, de este modo, por esa práctica, del tratamiento que efectivamente podría curarle.

El homeópata que ve una diabetes y envía la persona al especialista, al médico que puede curarle, obra correctamente. Pero si, por el contrario, pretende tratar la diabetes, y hay homeópatas que lo hacen, no todos, insisto, si pretende tratar estas afecciones que van a comprometer tu calidad de vida y tu expectativa de vida, aquí está cometiendo un disparate. Por eso, el parlamento británico hace muy poco tiempo consideró que la homeopatía no era científica.

Un parlamento que determina la cientificidad de una teoría, de una cosmovisión. Es un poco raro, ¿no?

Tienes razón. No es propiamente un parlamento quien debe dictaminar una cosa así pero… han acertado, se han documentado, no han dicho nada que sea infundado. De hecho, la homeopatía hubo una época que estaba prohibida en muchos países.

En cambio, ahora, se permite más, somos más “tolerantes”.

Se permite como medicina alternativa. Están ahí. No se persiguen ni muchísimos menos. En España, por ejemplo, no hay una legislación estricta. Cuando te venden productos homeopáticos en la farmacia siempre es en una sección aparte. Todos los medicamentos homeopáticos están en principio separados.

¿Qué empresas están detrás de estos productos homeopáticos?

Multinacionales del sector, no te quepa duda. Tienen muy poco de alternativo su producción y distribución. La medicina alternativa es un gran negocio. No deberíamos confundirnos en este punto.

Un ejemplo.

Un ejemplo. La farmacia de aquí al lado, la que está pegada al instituto, al CSIC. En la sección de medicinas alternativas se han puesto de moda las cápsulas de valeriana. La valeriana es un principio activo que se dejó de utilizar en los años veinte. Fue sustituida por los barbitúricos y después, sobre todo, con muchísima más eficacia, por las benzodiacepinas, por el válium. La valeriana tiene un principio activo similar al valium pero no lo tienes a dosis establecidas ni con seguridad porque, como es natural, su presencia varía de una época a otra según las condiciones donde se han criado las plantas. Además, me quedé alucinado por el precio. Valía 12 euros, podrían ser 10, no me acuerdo exactamente, cuando 30 comprimidos de válium que hacen un efecto seguro y establecido desde hace 40 años cuestan, si llega, 2 euros.

Pero las gentes que defienden todo esto, yo mismo tengo ejemplos muy cercanos en mi familia, las buenas gentes que apuestan por estos productos, y los usan, ponen énfasis en que todo esto es natural.

Pero, por favor, que sea natural no quiere decir que sea bueno. Las sustancias más tóxicas siguen siendo naturales. El acurarex, la toxina mutolínica, el surcasio, sólo las dioxinas son la segunda sustancia más tóxica del planeta. Las sustancias naturales siguen siendo las primeras en toxicidad. Porque sean naturales no tienen por qué ser buenas. No olvidemos otra cosa muy importante. Una de las mayores investigaciones científicas durante prácticamente dos siglos ha sido el estudio de aquellos medicamentos naturales que científicamente se sabía que tenían efectos en nuestra salud. Un ejemplo prototípico es el digital.

¿Qué es el digital?

El digital es, sigue siendo, el cardiotónico por excelencia para insuficiencia cardíacas. Se extrae de la digitalis purpurea. La primera descripción científica de sus efectos data del siglo XVIII, en Escocia. Después se ha seguido utilizando pero el santo grial de las ciencias médicas era obtener el principio puro, activo. Cuando yo empecé a estudiar, a finales de los cincuenta, todavía se tenía que valorar biológicamente esta sustancia en el gato. Eran extractos.

¿Y cuál es el problema de los extractos?

Pues que depende y varía la cantidad de principio activo. La antitoxina que hay en la planta varía enormemente. Depende de la variedad de la planta estudiada, del terreno en el que se ha cultivado, de las condiciones climatológicas. La variación de su efecto podía oscilar de 1 a 5. Entonces se medía por el efecto de la infusión de la sustancia en la parada cardiaca del gato. Este es uno de los experimentos en los que yo empecé a trabajar hace ahora unos 40 años

Un poco menos tal vez.

Sí, un poco menos, aquí en frente, en la facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona. Al obtener el principio aislado y purificado, que no se consiguió hasta los años setenta, se pudo saber la dosis exacta: 0,25 miligramos, la cuarta parte de un miligramo, es la dosis que hay que dar

Es la adecuada, no te puedes pasar.

Exacto. Es una sustancia que si te pasas de dosis, matas al paciente; si está un poco más baja, no tiene efecto. Hay que tener un nivel en sangre muy estricto. El problema residía en que había que valorar los extractos porque según la planta y según los extractos variaba enormemente la actividad, de 1 a 4 o 5. Se medía en unidades gato. Imagínate. Esto ha sido difícil, muy difícil, costó muchísimo tiempo. Químicamente era muy difícil obtenerlo; luego había que sintetizarlo, y finalmente había que purificarlo hasta que estuviera al cien por cien.

Lo esencial es entonces obtener el principio activo de las plantas que tienen efectos medicinales.

Efectivamente. Muchos de estos principios activos vienen de plantas, algunos de animales. Pero durante mucho tiempo el problema fue obtener los principios activos puros. Otra cosa distinta son los sintéticos, como el válium, que son principios parecidos a los naturales pero que siempre tienen más efectos secundarios que aquéllos. Si no son puros, tienen efectos que nosotros llamamos sucios.

¿Efectos sucios?

La planta puede tener otros principios activos que pueden potenciar, contrarrestar. La valeriana, por ejemplo, puede dar efectos secundarios mucho mayores que los que da el válium, de los que da la benzodiacepina. Quien dice la valeriana dice muchas otras sustancias de herboristería. Es muy variable el efecto porque la cantidad del principio activo es muy diferente y, además, tienen efectos secundarios. Es evidente. Pero, déjame insistir, es muy importante: no porque un producto sea natural es mejor forzosamente. Tan natural es la digitoxina obtenida pura como la que hay allí, en la planta, pero en la planta, claro está, hay otras cosas. Junto a la digitoxina, hay livoxina, hay estofantina, hay montones de otras sustancias que hacen que el efecto terapéutico sea completamente sucio y no controlado.

Todo esto venía a propósito de lo oficial y lo alternativo.

Sí nos hemos ido de tema.

Tal vez no, tal vez estemos dentro de tema.

Es que esto de la medicina oficial, tan en boga en círculos que se autodenominan alternativos y que a veces de alternativos tienen más bien poco, puede conmigo. Muchas veces me ha pasado. ¿Y la medicina oficial qué opina?, me han preguntado. Yo no sigo instrucciones de nadie suelo responder. La opinión que yo daré es el criterio científico más aceptado pero yo no recibo ninguna instrucción de ningún organismo sobre lo que tengo que decir. Recuerdo ahora lo del síndrome del aceite tóxico. ¿Te acuerdas? Hubo un presidente del CSIC al que el ministro de Sanidad de la UCD… no recuerdo ahora el nombre.

García Vargas tal vez.

Seguramente. Este ministro le pidió al Consejo, al CSIC, que estudiara determinada hipótesis. No sé, me lo invento, la hipótesis de los tomates. Y el profesor Trillas, que por cierto era matemático y era entonces el presidente del CSIC, le respondió que los investigadores no recibían instrucciones sobre sus líneas de investigación, sobre las hipótesis que debían analizar y contrastar. Siguen las hipótesis científicas que les parecen adecuadas, le respondió, pero yo no voy a decir a un investigador que tiene que estudiar tal o cual conjetura. La institución ha aceptado investigar el síndrome tóxico pero quien hacen este trabajo son los investigadores. La Presidencia del Consejo no va a decir que tienen estudiar tal hipótesis o tal otra porque si quiere usted yo mismo le puedo encontrar gentes en esta institución que estarán por una cosa o por otra, por la tesis A, por la conjetura B o por la C. En todo esto, en ciencia, como es sabido, la libertad de investigación es muy importante, esencial.

Queda pendiente el tema de la subvención a la homeopatía del parlamento europeo. Retomamos la conversación en este punto.

De acuerdo.

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=105364

No hay comentarios:

Publicar un comentario