lunes, 24 de mayo de 2010

El paradigma de la medicina moderna gira en torno a dos palabras: científicamente demostrado.


Dr. Joseph Mercola


Esta es la frase que los organismos de salud pública, médicos, e investigadores utilizan para promocionar sus mercancías, por así decirlo: con estas píldoras azules está científicamente comprobado que usted cae dormido, alivia su dolor, siente menos hambre, o reduce su presión arterial.

Pero, déjenme decirles, que no todo es oro en lo que respecta a la vanguardia médica en su relación con la Ciencia. Esas pastillitas, azules o rojas, o de cualquier otro color y de la forma que prefiera, pueden haber sido fabricadas después de invertir millones de dólares, controladas a doble ciego y mediante placebo.

Y también podría haberse demostrado su eficacia dentro de los límites del estudio, pero esto no quiere decir que también lo haga dentro de los límites corporales.

Recientemente, un estudio detallado realizado con Dana Ullman, MPH, reconocido como un prominente portavoz de la medicina homeopática, y que posee una columna en el Huffington Post dijo:

Los médicos de hoy creen que practican una “medicina científica”, y los pacientes piensan que los tratamientos médicos que reciben están “científicamente demostrados”. Pero este ideal es un sueño, la realidad se basa en una inteligente y rentable campaña de marketing, no en los hechos”.

La percepción de una medicina basada en la ciencia es un engaño

Creo en el método científico.... siempre que se aplique convenientemente Y esa es la cuestión clave. Si la ciencia se aplica correctamente, es decir, es imparcial, sin prejuicios y libre de cualquier conflicto significativo de intereses.

Sin embargo, este no es el caso de la mayor parte de la Medicina Moderna. Este proceso ha sido magistralmente orquestado por las compañías farmacéuticas para crear un sistema que hace creer que se ha utilizado un método científico, cuando en realidad se trata de un proceso manipulado, diseñado para engañar a la gente para que usen drogas costosas, potencialmente tóxicas, y que den grandes beneficios a los laboratorios farmacéuticos.

En general, los fabricantes de medicamentos hacen un excelente trabajo para dar a conocer las conclusiones de sus estudios, lo que quieren que se sepa, mientras que lo demás se deja en un discreto segundo plano.

Como Ullman dijo:

Uno de los descubrimientos que han salido recientemente a la luz sobre las investigaciones sobre un antidepresivo es que la mayor parte de los estudios han sido negativos, pero casi nunca se publican. Sólo se publican los estudios positivos, y de acuerdo con la FDA las compañías farmacéuticas sólo necesitan que dos de sus estudios lo sean.

Puedes tener 18 estudios negativos, pero si hay dos que son positivos ya es suficiente para su aceptación. Éste es un serio problema.”

Así que si usted lee los últimos estudios publicados en la revistas médicas, siempre verá una preponderancia de datos a favor del uso de tal o cual droga, no reflejándose la realidad de la investigación científica realizada de ese medicamento en concreto. Incluso es probable que se hayan cometido graves irregularidades.

Las investigaciones publicadas en las revistas médicas son recogidas posteriormente por los medios de comunicación, sin embargo, la mayoría de los resultados exhibidos son engañosos. Una de las mejores exposiciones sobre este tema vino de mano de la Dra. Marcia Angell, la que fuera directora jefe de New England Journal of Medicine (NEJM). En su libro La verdad sobre las compañías farmacéuticas: cómo nos engañan y qué hacer al respecto, expuso muchos ejemplos de por qué los estudios médicos no siempre son fiables:


Los ensayos pueden ser manipulados de muchas maneras, y sucede muy a menudo”.

Por ejemplo. La mayoría de los estudios médicos sólo pueden determinar el efecto de un fármaco de forma aislada y por un periodo corto de tiempo. Sus pretensiones de eficacia y seguridad son nulas o sin efecto durante periodos más largos o en combinación con otros medicamentos, pero esto se ignora por parte de la comunidad médica.

Como dice Ullman:

"El estadounidense medio no toma sólo una droga. Son a menudo muchas drogas y la gente necesita saber que hay muy, muy poca ciencia - a menudo no hay ciencia - detrás del uso de múltiples fármacos que se utilizan conjuntamente. Quiero decir que hay problemas en términos de interacciones entre los fármacos.

La mayor parte de los estudios se han hecho con un sólo fármaco a la vez y de hecho, en muchos de los medicamentos psiquiátricos, han sido probados durante periodos de nos más de seis semanas. "


http://articles.mercola.com/sites/articles/archive/2010/05/22/lies-damn-lies-and-medical-research.aspx



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