sábado, 24 de abril de 2010

Los peligros de los Organismos Modificados Genéticamente


por María Isabel Manzur

(*Ph.D. Zoología. Encargada Área Biodiversidad, Fundación Sociedad Sustentable. E-mail: chilesus@rdc.cl)

La manipulación genética consiste en el traspaso de genes entre especies diferentes para crear nuevos organismos transgénicos no presentes antes en la naturaleza. Ello levanta importantes interrogantes éticas que hasta ahora no han sido debidamente consideradas. Entre ellas está la violación de la integridad genética de especies que han habitado sobre la tierra por millones de años, quedando el campo abierto para alteraciones genéticas en seres humanos.1 La inserción de genes extraños en un genoma involucra riesgos inherentes, pues puede causar efectos deletéreos y fatales como el cáncer.2 Los científicos, además, no tienen un completo control sobre el lugar de inserción del nuevo gen y desconocen el comportamiento de los genomas alterados. Un gen transferido puede mutar, cambiar de posición, recombinarse o transferirse a un organismo de otra especie o puede tardar varias décadas en manifestarse.3 Por esto, es imposible predecir los riesgos y los impactos de la liberación al ambiente de los organismos modificados genéticamente.4

La manipulación genética es una opción tecnológica que ha sido impuesta por intereses comerciales. La venta de semillas transgénicas reporta lucrativos beneficios, pues las semillas se venden a mayor precio que las convencionales, y los contratos obligan a los agricultores a comprar semillas todos los años y van ligados a la compra de poductos químicos que las propias compañías producen.5 Su interés es que la mayor parte de las semillas de importancia comercial en venta sean transgénicas.6 La gran mayoría de los transgénicos (77%) son diseñados para ser resistentes a herbicidas,7 lo que les permite aumentar las ventas de sus propios herbicidas.8 También se han creado semillas que requieren de continuas aplicaciones de insumos químicos producidos por las empresas, para completar las etapas de su desarrollo o desarrollar características deseables (semillas adictas).9

Esto genera una grave dependencia de la agricultura, poniendo en peligro la autonomía de decidir sobre nuestros sistemas productivos y la seguridad alimentaria. La tecnología transgénica es, además, innecesaria. En el caso de la agricultura, existen alternativas tecnológicas tradicionales que no representan riesgos al medio ambiente y son compatibles con la conservación de la biodiversidad. Por ejemplo, para el problema de la sequía, la biotecnología produciría plantas con genes que le confieren resistencia a la sequía, en tanto que la agricultura tradicional utilizaría prácticas de conservación de humedad, surcos en contorno y variedades adaptadas a los microclimas, entre otras.

Es obvio que esta biotecnología, que se presenta como la panacea para la solución de los problemas del mundo moderno -como el hambre-, nunca fue diseñada para ello y no los soluciona, pues no va a la causas de fondo de los mismos y crea además nuevos problemas.

Impactos en el ambiente y en la salud

Los impactos de los transgénicos en el medio ambiente y la salud humana y animal son de variada índole. Entre los principales se puede mencionar los siguientes:

Contaminación biológica. Un peligro potencial de los cultivos transgénicos es que ellos mismos se pueden transformar en malezas por la presencia de genes que les confieren ventajas competitivas. También éstos se pueden cruzar -vía polen con otras variedades silvestres emparentadas o afines, traspasándoles los nuevos genes y creando supermalezas difíciles de erradicar.11 Las nuevas malezas aumentarían los costos de la agricultura, pudiendo además desplazar especies nativas.

La creación de supermalezas ya ha sido demostrada en ryegrass12 y en colza transgénica que contaminó a sus parientes silvestres con el gen de resistencia a herbicidas13 a distancias de 2,5 y 4 Km. La contaminación biológica representa un impacto irreversible, pues los organismos transgénicos, una vez liberados al medio ambiente, se diseminan y se multiplican, siendo después imposibles de erradicar. Esto hace de la transgenia una tecnología especialmente peligrosa.

Amenaza a los centros de biodiversidad agrícola. Especialmente grave es el caso de la contaminación biológica a los centros mundiales de biodiversidad agrícola, donde se encuentran los parientes silvestres de las variedades cultivadas o las plantas que dieron origen a los actuales cultivos.14 El patrimonio genético de un país podría verse gravemente afectado, así como también la agricultura mundial.

Creación de nuevos virus. Hay plantas modificadas genéticamente para que contengan partículas de virus, los cuales les confieren resistencia a enfermedades patógenas. Sin embargo, puede ocurrir recombinación entre el virus insertado y otros presentes en el cultivo transgénico, facilitándose así la creación de nuevos virus que pueden intensificar las enfermedades existentes en las plantas o crear otras. Estos graves riesgos requieren de una mayor investigación.15

Efectos sobre la integridad de los ecosistemas. Los organismos transgénicos, siendo extraños y ajenos a la dinámica de los ecosistemas, pueden constituir una seria amenaza a la integridad de los mismos, pudiendo alterarlos de manera desconocida e impredecible y convertirse en peligrosos agentes de pérdida de biodiversidad.16

A muchos cultivos transgénicos se les ha insertadoun gen del Bacillus thuringiensis (Bt) que permite a las plantas crear sus propias toxinas, lo que les confiere resistencia al ataque de plagas de larvas de lepidópteros. Estas toxinas podrían tener efectos adversos sobre los insectos benéficos,17 microorganismos del suelo, invertebrados acuáticos, el ciclo de nutrientes,18 las aves que se alimentan de los frutos u otros miembros del ecosistema, deteriorando la biodiversidad. Estudios en Escocia sugieren que la toxina Bt entra a la cadena trófica afectando la reproducción y longevidad de escarabajos beneficiosos,19 y las larvas de la mariposa monarca -especie polinizadora muy común en Norteamérica- mueren al ingerir el polen tóxico.20 También las poblaciones de las pestes han desarro- llado una resistencia a la toxina del Bt en experimentos de laboratorio y en el campo. La agricultura orgánica, que utiliza al Bt como forma de control biológico, perderá una herramienta muy útil de control de plagas. Por otra parte, estudios recientes, han encontrado que el maíz Bt exuda toxinas por las raíces, pudiendo afectar los organismos del suelo y la fertilidad del mismo.21

Comportamiento de campo de los cultivos transgénicos. Algunos cultivos transgénicos han tenido comportamientos inesperados en el medio ambiente, creando serios problemas a los agricultores por su poca resistencia a las enfermedades, deformación y caída de los frutos, disminución del rendimiento, poca resistencia al calor, entre otros.22

Además, los cultivos transgénicos no necesariamente rinden más o utilizan menos pesticidas. Un estudio encontró que no hay diferencia significativa ni en la cantidad de pesticida utilizado ni en el rendimiento de los cultivos transgénicos comparado con aquéllos convencionales23, mientras que los cultivos de soya transgénica resistente al herbicida Roundup, rinden menos y utilizan más pesticidas comparados con los convencionales.24

Riesgos a la salud humana y animal. La manipulación genética utiliza como vectores virus atenuados causantes de graves enfermedades, como también genes de resistencia a antibióticos. Estos pueden producir daño a la salud humana a través de la generación de nuevos patógenos, desarrollo de resistencia a antibióticos y alergias. Existe, por ejemplo, evidencia que los transgenes y los genes marcadores de resistencia a antibióticos de plantas transgénicas pasan a otras especies de microoganismos, como los hongos y las bacterias del suelo. La tecnología, por lo tanto, aumentará la transferencia de genes de enfermedades y resistencia a antibióticos y, al recombinarse, generará nuevos patógenos.25

Por otra parte, los genes marcadores de resistencia a antibióticos presentes en los alimentos pueden ser traspasados a bacterias del tracto digestivo, causando resistencia a antibióticos tanto en seres humanos como en animales.26 También, la incorporación de genes alergénicos o genes extraños en los alimentos, genera proteínas extrañas y modificaciones en la composición nutritiva de los mismos. Algunos alimentos comunes podrían tornarse metabólicamente peligrosos y hasta tóxicos.27 Se ha demostrado el potencial alergénico en soja resistente a herbicida en la que se ha incorporado un gen de una nuez de Brasil.28 También hay evidencia de muerte de personas por ingestión de triptofano transgénico29 y colapso de pacientes inyectados con insulina transgénica.30

En ratas alimentadas con papas transgénicas, se encontró debilidad en su sistema inmunológico, daño en los órganos vitales y engrasamiento de las paredes estomacales (estudio no publicado del Dr. Arpad Pusztai).31

Existen pocos estudios independientes sobre la seguridad de los alimentos transgénicos. A pesar de ello, se están comercializando sin una adecuada y extensiva evaluación de su seguridad. Los organismos regulatorios han sucumbido a las presiones de la industria para flexibillizar las reglamentaciones. 32 El Codex Alimentarius, organismo dependiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la FAO, no ha podido avanzar en un etiquetado de los alimentos transgénicos y recién en 1999 decidió crear un grupo de trabajo para determinar la inocuidad de los mismos.

Notas y referencias bibliográficas

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