viernes, 26 de febrero de 2010

Investigación clínica o cadena de favores: sólo una pequeña muestra


Enrique Gavilán, 20 de octubre de 2009


Lo que la industria farmacéutica gasta en la investigación con fármacos. Si nos centramos sólo en las fases de estudio de fármacos en humanos (la mayoría de las moléculas no pasan de aquí), el presupuesto debe repartirse entre muchas partidas:


  • cantidad que hay que abonar al Contract Research Organization (CRO)

  • pago a los monitores de los ensayos clínicos

  • envío de las muestras por correo urgente o mediante servicios de mensajería

  • gastos de desplazamientos

  • gastos indirectos asociados a los pacientes incluidos en los ensayos clínicos ( en España no se permite la incentivación económica de este tipo)

  • gastos de registro de los ensayos clínicos en las agencias de medicamentos.

  • Gastos de evaluación de los comités éticos de investigación clínica ( unos 600 euros por ensayo clínico, teniendo en cuenta que cada comité ético de cada centro tiene que revisar el protocolo)

  • gastos de los análisis y pruebas complementarias

  • Pago por el uso de cuestionarios protegidos por copyright....

  • Y dos tipos de gastos que genera el estudio pre-registro de un fármaco nuevo: los gastos de los encuentros de investigadores y las compensaciones a los mismos por colaboración.

Pongamos un ejemplo real:

Con un elenco de 224 investigadores principales de 15 países, hubo una convención internacional en Munich. En dichas reuniones, los investigadores ponen en común y se resuelven dudas sobre las consideraciones del protocolo de investigación que son necesarias para ejecutar el ensayo: criterios de inclusión y exclusión, cómo se efectúa la aleatorización y el cegamiento, las pruebas complementarias a realizar, datos a recoger, procedimientos ante la sospecha de un efecto adverso, etc.


El alojamiento de los participantes en el encuentro fue en el Hotel Arabella Sheraton de Munich, de cinco estrellas... Una noche habituación individual en dicho hotal cuesta 196 euros. Estaban invitados dos investigadores de cada centro, con lo cual asistirían, contando personal coordinador de la investigación y comerciales y directivos de la compañía farmacéutica correspondiente, unas 450-500 personas. Pongamos que cada desplazamiento en avión de los participantes costara de media unos 450 € (la mayoría de los países eran europeos, pero es que los que no lo eran venían de tan lejos como Canadá o Australia). Sumen comidas en un hotel de lujo, alquiler de la sala, etc. Echen cuentas: sale por alrededor de 350.000 €... sólo en una reunión para un sólo ensayo clínico.


A esto sumen que los investigadores se llevan habitualmente para este tipo de estudios unos 600-1000 € de media por paciente incluido en el ensayo clínico y que haya completado el protocolo de investigación (si abandonan prematuramente, se paga la parte proporcional, habitualmente). De este dinero, algunos centros lo tienen estipulado de forma que parte de él revierte en formación de los profesionales involucrados en el estudio, aunque otra parte es para compensarles por el esfuerzo. La verdad es que no es poco: la mayoría de las veces se hace fuera del horario laboral (salvo privilegiados) y las jornadas de monitorización se hacen eternas (unas 12 horas e incluso a veces varios días). Pero aún así, en este apartado, ¿de cuánto estamos hablando? Si no fallo en mis cálculos (600 € * 6800 pacientes) en este ensayo, y tirando por lo bajo, ¡cerca de 4 millones de euros! Similares cifras se reembolsa el centro donde se realiza el centro, por el uso de las instalaciones y de los medios materiales, dinero que se invierte en nuevas investigaciones propias del centro, en la mayoría de los casos (en los demás, no sabemos). Y una cuantía inferior pero no despreciable va a parar a las Fundaciones que gestionan la investigación. Fundaciones públicas y privadas, sin ánimo de lucro y que es de entender que reinvierten parte del dinero en fomento de la investigación. Todos ganan, como veis... Ese es el secreto del éxito.


Lo que no remarcan tanto las industrias es que invierten el doble en marketing que en investigar. Tampoco hacen mucho énfasis en que la investigación sale mucho más barata, casualmente, para los fármacos que no les interesan fabricar por ser poco rentables. Dinero que luego la industria se cree lícitamente autorizada a ver no sólo compensado, sino multiplicado varias veces, hasta producir grandes dividendos a costa de lo que sea. Dinero que en definitiva termina pagando el contribuyente por los costes del gasto farmacéutico. ¿Que la sanidad pública no dedica fondos para investigar? Algo sí, poco, es cierto, pero que no lo haga no significa que no lo pague. Lo paguemos entre todos, de una u otra manera...


http://saludyotrascosasdecomer.blogspot.com/2009/10/lo-que-cuesta-la-investigacion-clinica.html


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