viernes, 15 de enero de 2010

El síndrome de las amalgamas dentales con mercurio



Por Estelle Vereeck, doctora en cirugía dental, autora de varias obras sobre los dientes.



En Europa y los Estados Unidos han decidido poner fin a todas las exportaciones de mercurio y en el foro mundial del medio ambiente y las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), quieren suprimir el uso del mercurio por ser éste un contaminante del medio.

Sin embargo, el uso de mercurio en odontología continúa generando un debate sobre su toxicidad para la salud humana cuando se inserta en la boca en forma de amalgamas dentales, cuestión ésta en la que no existe unanimidad. ¿Se debe reconocer como enfermedad emergente el síndrome de la amalgama dental?


¿Qué es el síndrome de la amalgama dental?


El síndrome de la amalgama dental es el conjunto de síntomas descritos por una parte de la población como consecuencia de la presencia de una amalgama de mercurio en los dientes. Estos síntomas son muy amplios: ansiedad, irritabilidad, depresión, pérdida de memoria, hipersensibilidad, bruxismo,(Es cuando una persona aprieta los dientes (sujeta fuertemente los dientes superiores e inferiores) o los hace rechinar (deslizar o frotar los dientes de atrás hacia adelante uno sobre el otro)), tinnitus (Es el término médico para el hecho de "escuchar" ruidos en los oídos cuando no hay una fuente sonora externa), dolor de cabeza, fatiga, alergia a los alimentos, olores, sensación de ardor, hormigueo o temblores en ciertas partes del cuerpo, etc.

El envenenamiento por mercurio puede producir incluso enfermedades graves y debilitantes. Puede estar implicado en la aparición o un empeoramiento de la enfermedad de Alzheimer, cuestión ésta discutida por los investigadores, pero está demostrado que el mercurio es tóxico para las células nerviosas, incluso en dosis bajas

La negación de los síntomas


Debido a que los síntomas son inespecíficos y no debidos a una enfermedad reconocida, los enfermos que las sufren no son reconocidos como tales por las autoridades médicas y de salud de muchos países, entre ellos España. Así, en su informe de octubre de 2005, Afssaps llega a la siguiente conclusión (página 90): “ de acuerdo con los datos científicos publicados desde 1998, los síntomas descritos por algunas personas como consecuencia de la presencia de la amalgama en su boca, no es atribuible al mercurio, sino que suponen sin diagnosticar enfermedades físicas, cuando se puede tratar de trastornos mentales o psiquiátricos. Y es al psiquiatra donde se enviarán sistemáticamente a estos pacientos que se quejan de problemas causados por el envenamiento por mercurio”.


Síndrome de las amalgamas dentales y los riesgos emergentes

Es interesante releer una y otra vez un artículo publicado el pasado mes de septiembre (2008)* por el Parlamento Europeo en el que menciona el “síndrome de la amalgama dental”. En este texto, en el parágrafo J, el Parlamento está de acuerdo en que “nuevas enfermedades o síndromes han surgido en los últimos años, tales como el síndrome de sensibilidad química múltiple, el síndrome de la amalgama dental, el síndrome hipersensibilidad a la radiación electromagnética, el Edificio Enfermo, o los trastornos de déficit de atención e hiperactividad en los niños.

El largo texto de 36 puntos no dice nada más sobre este nuevo síndrome. Pero el hecho de que se mencione la palabra en un texto oficial puede ser un paso hacia su reconocimiento del síndrome de la amalgama dental y un aliento para los que se oponen al uso de este tipo de amalgamas.

Contradicción Europea


Según el comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas: “ El mercurio es una amenaza para la salud humana y el medio ambiente...” Por esta razón, la Unión Europea ha dejado de exportar sus existencias de mercurio a partir de marzo de 2011, luchando así contra la contaminación por metales altamente tóxicos. Bruxelas ha dicho que “el mercurio y sus componentes es extremadamente tóxico para los seres humanos, animales y ecosistemas.”

Esto no ha impedido que el Comité Científico Europeo, responsable de evaluar los riesgos emergentes para la salud (CCRSERI), que publicase a principios de 2008 un informe afirmando de la seguridad de la amalgama de mercurio para la salud humana. Resulta contradictorio que el mercurio es un peligro y que se debe eliminar del medio ambiente, y no lo sea para la salud de los humanos, que lo llevan en la boca.

Sin embargo, con las conclusiones del CCRSERI no todos están de acuerdo. Así, en abril de 2008, la sra. Breyer (de los Verdes/ALE) preguntó en la Comisión sobre este dictamen:” ¿Aplicará la comisión el principio de precaución en el caso de las amalgamas dentales? “

¿Se reconocerá el síndrome de la amalgama dental?

En los Estados Unidos, en una investigación sin precedentes de la FDA ( Administración de Alimentos y Medicamentos), se reconoce la neurotoxicidad del mercurio y se ha implantado la restricción en su uso desde el verano de 2009, lo cual es un signo positivo. Sin embargo, en Europa toda va más despacio. Su mención dentro de las nuevas enfermedades es ya un reconocimiento del “síndrome de la amalgama dental”, una esperanza para todos aquellos que luchan contra su prohibición en todo el mundo.

Atención: Hay que tomar ciertas precauciones para evitar una mayor liberación de mercurio a la hora de quitar los empastes. También es importante elegir adecuadamente los materiales alternativos. Estas cuestiones se discuten en una sección de Pratikadent, y se puede consultar la página web de Luigi Castelli.
( http://www.editionsluigicastelli.com/editionsluigicastelli/index.php?sp=page&c=1659 )



* Resolución "sobre la revisión intermedia del Plan de Acción Europeo sobre Medio Ambiente y Salud 2004-2010 (2007/2252 (INI)). Texto íntegro en la página web del Parlamento Europeo


Servando Pérez Domínguez, un afectado por el Síndrome de los empastes con mercurio, y que forma parte de la Asociación Española de Afectados por Mercurio de Amalgamas Dentales y Otras Situaciones, nos hace llegar su testimonio y denuncia, que a continuación reproducimos:


Padezco, desde hace ya unos años, una INTOXICACIÓN MERCURIAL CRÓNICA por el mercurio que, lentamente, durante años, se fue evaporando de mis 4 EMPASTES DENTALES DE AMALGAMA de "plata". Tengo, desde 2005, el reconocimiento oficial de dicha intoxicación, después de tener que haber sido yo quien descubrió (luego fue ratificado por médicos del Sistema e Instituto Nacional de la Seguridad Social y tb. por la Justicia) que la miríada de problemas de salud que, paulatinamente, comencé a padecer, fueron desencadenados por mi Hidrargirismo crónico (esto es, mi Intoxicación mercurial crónica). Es DEMENCIAL (y DENUNCIABLE) que se sigan poniendo empastes dentales de amalgama en la actualidad (y "gratis" a niños, a través del Plan Nacional de Salud Bucodental), cuando la propia Organización Mundial de la Salud advierte que las amalgamas dentales son la fuente no industrial más importante de exposición al mercurio. Ver: www.mercuriados.org/es/pag249 Para saber más sobre mí, se puede escribir "Servando Pérez Domínguez" en algún buscador como Google. Pág. web de la asociación nacional MERCURIADOS (Asociación Española de Afectados por Mercurio de Amalgamas Dentales y Otras Situaciones): WWW.MERCURIADOS.ORG

Artículo en ABC:
http://www.abc.es/20090307/nacional-sociedad/hubiera-preferido-estar-dientes-20090307.html

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