jueves, 5 de noviembre de 2009

Nemagón: la muerte química

El primer artículo apareció en Tortuga en abril de 2005 y el último comentario es de agosto de ese mismo año. A continuación hemos recogido informaciones posteriores aparecidas en otros lugares, siguiendo así la evolución de este asunto, que nos recuerda, por lo leído, desgraciadamente lo de siempre: las víctimas, la mayoría obreros de las plantaciones bananeras, de estrato muy humilde, salen en el enfrentamiento con las multinacionales maltrechos, dándoles la razón los llamados poderes públicos a los mismos que envenenaron sus cuerpos, sus campos, sus aguas, convirtiendo todo en un peligroso vertedero de sustancias químicas. La última sentencia dictada en Estados Unidos en abril de 2009 pone las cosas aún peor para los afectados, que ven como las triquiñuelas judiciales van alargando indefinidamente la querella y resulta cada vez más difícil su resolución y la obtención de las indemnizaciones que en justicia les corresponden.

HISTORIA DEL DBCP EN NICARAGUA
Por Vicente Boix Bornay
Hoy, la Real Academia de la Miseria Humana, ha decidido incluir en la Enciclopedia Mundial de las Cositas del Progreso y el Capital (edición actualizada 2005), un nuevo término desconocido para la mayoría de humanos: Nemagón. Según definición adoptada por susodicho organismo, definimos Nemagón como: “Nombre comercial del DBCP.
Producto agroquímico que diseñaron y fabricaron ciertas transnacionales del gremio de la química. Se utilizó en los feudos de las Repúblicas Bananeras del mundo pertenecientes a las transnacionales fruteras. Servía para combatir a los nemátodos que dañaban los cultivos de banano. Se empleó desde finales de los sesenta del siglo pasado, a pesar de que las pruebas de laboratorio advirtieron claramente de su peligrosidad y nocividad. Muertes, cánceres, deficiencias mentales, malformaciones genéticas, esterilidad y dolores por todo el cuerpo, pueden ser algunas consecuencias que se le atribuyen a este funesto invento”.

El parto... con cesárea.
Fue a mediados del siglo pasado cuando nació el DBCP en los laboratorios de Dow Chemical Company y Shell Chemical Company. Las primeras pruebas que se realizaron, mostraron en las ratas de laboratorio lesiones mayores en pulmones, hígado y riñones; crecimiento retardado y testículos reducidos.
En 1961, se redactó un informe aprobando y apoyando el registro del DBCP en la Agencia de Alimentos y Fármacos (FDA) de Estados Unidos. A fin de evitar o minimizar los posibles daños en las personas, el informe abarcó también algunas precauciones y recomendaciones de uso. Alguien en la empresa, recomendó excluirlas por no ser “prácticas”.
Ese mismo año, la FDA recibió un pedido de aceptación de etiquetas de Shell. A petición de la Agencia, se realizaron análisis a los trabajadores que manipulaban el DBCP en las factorías de Shell. El médico encargado no fue informado de que se pretendían detectar posibles daños testiculares. Los resultados médicos salieron bien y los fabricantes informaron que el Nemagón podía ser utilizado sin “Riesgo excesivo”. El producto fue registrado en 1964.

Aquella fina lluvia.
En 1969, Standard Fruit Company inició el consumo del químico en sus plantaciones bananeras de Centroamérica. En los manuales de la compañía no aparecieron en ningún momento indicaciones sobre la peligrosidad del Nemagón. Los trabajadores no fueron advertidos y en ningún momento recibieron equipos de protección.
Los años pasaron y miles de litros fueron aplicados en plantaciones de Nicaragua, Honduras, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Estados Unidos, Israel, Guatemala, Dominica, Santa Lucía, San Vicente, Burkina Faso, Costa de Marfil, España, Filipinas y otros países.
En 1975, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) determinó que el DBCP era un posible agente cancerígeno. En 1977, de 114 empleados que fabricaban el químico en una factoría de Occidental, 35 estaban estériles. En Estados Unidos, en 1979 se prohibió el químico para casi todos sus usos y se detuvo el suministro temporalmente. Cuando Dow informó que iba a suspender momentáneamente el suministro, Standard se quejó aireadamente y amenazó por incumplimiento contractual a Dow, que sólo siguió vendiendo el químico cuando Standard asumió los costos de las posibles demandas que pudieran surgir con la venta del químico.
En 1979, el DBCP aún se aplicaba en las plantaciones de Standard en Nicaragua y Filipinas. Ese mismo año, fue prohibido en Costa Rica y Standard transportó el stock que tenía en ese país hacia Honduras para ser utilizado allí. En 1981, Shell vendió el químico en África. En 1986, Standard aún lo empleaba en sus plantaciones de Filipinas. Y en julio de 2000, el Defensor del Pueblo de Panamá, el Dr. Italo Antinori, aseguró que se estaban utilizando agroquímicos como el Fumazone en Panamá.

El Nemagón en los humanos.
Oficialmente, el DBCP está considerado como causante de la esterilidad masculina. Tiene una fuerte toxicidad genética y es un agente clastogénico , mutagénico y aneuploidógeno .
Sobre el cáncer, el National Toxicology Program (NTP) califica al DBCP como “Reasonably Anticipated”, al poder anticipar razonadamente que es un agente cancerígeno, debido a la exposición significativa en ciudadanos estadounidenses. En la ficha elaborada por la misma EPA , el DBCP está incluido en el grupo B2, como un cancerígeno probable. El Estado de California ha calificado el DBCP como un cancerígeno conocido, basándose en el riesgo del químico diluido en agua potable. La The International Agency for Research on Cancer sitúa al DBCP en el grupo 2B como posible cancerígeno .
Si el DBCP todavía no está considerado cancerígeno en personas, en animales de laboratorio si que se ha demostrado en numerosos casos. En pruebas efectuadas se ha detectado los siguientes tipos de cánceres: esofágico, estómago, hígado, riñón, pecho y leucemia linfoide. Aparte, otras pruebas en animales detectaron efectos en hígado, riñones, aparato respiratorio, estómago, etc...
Trágicas son también las consecuencias psicológicas y sociales: Pérdida de autoestima, impotencia, depresión severa, pesadumbre y confusión. Estas aflicciones desembocan en pérdidas de trabajo, alcoholismo y amenazas de suicidio. Muchos hombres han sido abandonados por sus esposas al no poder concebir hijos. Otros, para embarazar a sus mujeres han tenido que recurrir a otros hombres, surgiendo así desequilibrios matrimoniales y separaciones. Los hijos de los afectados también son víctimas al sufrir humillaciones por parte de otros niños.

¿Y justicia para todos/as?

La historia judicial del Nemagón se inicia en los años 80. Desde entonces, cerca de 20.000 afectados han presentado sus demandas en Estados Unidos, al no poder hacerlo en sus países por falta de legislación. Excepto una presentada recientemente por afectados nicaragüenses, el resto han sido despachadas mayoritariamente mediante “foro no conveniente” .
La jugada más conocida efectuada por las empresas fue en 1997 cuando, miles de trabajadores afectados por el químico en todo el mundo, fueron inducidos por sus propios abogados y políticos corruptos, a cobrar una mísera indemnización de 100 dólares. Al aceptar, firmaron un contrato por el que renunciaban a futuras indemnizaciones y demandas.
Solo aquellos que no tragaron el anzuelo pueden luchar por una suma más justa. En Nicaragua son muchos los trabajadores que presentaron su denuncia desde el año 2001. Las transnacionales que fueron demandadas son: Dow Agro Sciences, Aka Del Monte Fruits, Del Monte Tropical Fruit Company, Shell Oil Company, Occidental Chemical Corporation, Standard Fruit Company, Dole Food Corporation Inc., Chiquita Brands International, y Del Monte Foods.
Estas demandas son posibles en Nicaragua gracias a la Ley 364, que surge gracias al compromiso de los afectados, que tras años de lucha, logran presionar al gobierno para su aprobación en el año 2000.
Conscientes del avance de los trabajadores, las empresas, el gobierno nicaragüense y el estadounidense han intentado torpedear varias veces las opciones de éstos. En septiembre de 2002, se descubre una maniobra política para derogar la Ley 364 que protege a los trabajadores afectados por el Nemagón. Se ha iniciado en la embajada de Estados Unidos para recorrer varios estamentos del gobierno nicaragüense. Se transforma en un escándalo público, que acaba diluyéndose gracias a la presión ejercida por las víctimas, la solidaridad internacional y los medios de comunicación.
En el marco la ley 364, en diciembre de 2002, la justicia nicaragüense dicta la primera sentencia. Las multinacionales Dow Chemical, Shell Oil Company y Dole Food Company, deben abonar 490 millones de dólares, a cerca de 600 trabajadores de los 5.000 que han presentado demanda.
Hasta el momento, las empresas han eludido la sentencia y tachan la ley de inconstitucional y a la justicia nicaragüense de corrupta. La ausencia de éstas en el país centroamericano, evita cualquier intervención y embargo. No obstante, la ley 364 es vital para los afectados, pues ha cerrado la puerta de “foro no conveniente”; es decir, ahora las empresas no pueden recurrir tan fácilmente a los tribunales de Nicaragua, porque ya tienen una veredicto en contra y una ley que las puede juzgar.
La sentencia de diciembre de 2002 en Nicaragua, recorre el canal legal necesario hasta Estados Unidos, pero en octubre de 2003, no es admitida por la jueza Nora M. Manella, de la Corte del Distrito Central de California. Para ello, alega defectos de forma, porque la Dole Food Company Inc. no fue demandada correctamente, ya que técnicamente no existe, al denominarse en Estados Unidos Dole Food Company Inc. y no Corporation, como se transcribía en la demanda . La jueza aduce, que también se violan los procedimientos jurídicos de las leyes estadounidenses y existen vacíos en la sentencia que dicta la justicia nicaragüense .
Paradójicamente, las multinacionales aprovechan esta decisión iniciando un proceso de demandas contra los afectados, a quienes acusan entre otras cosas de presentar pruebas fraudulentas .
En ese momento, los afectados se han disgregado en varios grupos (2005) El más numeroso es ASOTRAEXDAN que junto a su abogado Juan José Domínguez, han presentado demandas también en Estados Unidos, saldándose en abril de 2004 con el primer juicio de afectados por el NEMAGÓN en dicho país, que se califica de histórico y promete una duración eterna. También introducen nuevas demandas en Nicaragua al amparo de la Ley 364.

El 31 de enero de 2004, cerca de 5.000 trabajadores de ASOTRAEXDAN arrancan su tercera gran marcha a pie. El objetivo es protestar en los aledaños de la Asamblea Nacional, Casa Presidencial y Corte Suprema de Justicia; para obtener el respaldo legal del gobierno que hasta el momento ha sido denegado. Las demandas por fraude establecidas por las multinacionales, puede requerir en un futuro de dicho apoyo.
El colectivo se establece frente a la Asamblea Nacional, a la espera de un acuerdo gubernativo. La acampada se realiza en condiciones realmente extremas. Para dormir, los cartones en el suelo y las hamacas que cuelgan entre árboles, sustituyen a las apacibles camas hogareñas. La protección ante la lluvia y el sol que no pueden ofrecer los árboles, es sustituida por trozos de plástico negro que se amarran de cualquier forma, formando las conocidas champas. El agua es comprada a los vecinos. Aparece de nuevo la solidaridad y el apoyo palpable de diversas organizaciones, entre las que destacan las universitarias. La solidaridad se hace vigente en esta nueva manifestación de dolor. Numerosas donaciones de comida, provenientes de organizaciones de Derechos Humanos y ONG’s, permiten aguantar estoicamente la apatía gubernamental. Conciertos de música, protestas estudiantiles y manifestaciones, elevan la lucha a las primeras páginas de los diarios.
El domingo 21 de marzo de 2004, tras casi dos meses de iniciada la movilización, el presidente Enrique Bolaños decide reunirse con una delegación de varios grupos de afectados. De dicha reunión surgen los denominados “Acuerdos del Raizón”. El primero de ellos, exige la unidad entre los diferentes grupos de trabajadores. El segundo acuerdo es la ratificación y certificación del compromiso alcanzado por parte del gobierno en noviembre de 2002, en prestar asesoría legal en Estados Unidos a los afectados, a través de la embajada en Washington. El tercer acuerdo, capacita al Procurador de los Derechos Humanos Benjamín Pérez, a denunciar en la Convención Internacional de los Derechos Humanos en Ginebra, el caso del Nemagón en Nicaragua. El cuarto es posiblemente el más importante, ya que el presidente se compromete a no promover modificaciones dentro de la Ley 364, a cambio de desmovilizar la protesta.
Algunos de estos acuerdos parece que no llegan a cristalizar. Lo peor de todo, es que los trabajadores temen que el gobierno nicaragüense puede haber negociado la derogación de la Ley 364. Por eso, el 2 de marzo de 2005, llegan a Managua miles de trabajadores que vuelven a acampar frente a la Asamblea Nacional. Entre otras cosas, exigen el compromiso de los diputados de mantener la Ley 364, así como una reforma del presupuesto del año 2005, que incluya atención médica adecuada para los afectados.
En medio de esta concentración, la BBC destapa una nueva maniobra de la Dole Food, que ha ofrecido invertir y crear puestos de trabajo en Nicaragua, a cambio de que se eliminen las demandas establecidas en su contra. El temor de acuerdos entre el gobierno de Nicaragua y las multinacionales se hace patente de nuevo. A estas alturas, hasta el legislativo parece dar la espalda a los afectados. Frente Sandinista incluido.
El 13 de abril de 2005 las víctimas logran una nueva victoria. El nuevo Procurador de los Derechos Humanos en Nicaragua, el Sr. Omar Cabezas, denuncia el caso de en el 61º periodo de sesiones de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU . El Sr. Cabezas explica la situación de 17.500 afectados de diversas enfermedades, destacando también la apatía gubernamental y la intransigencia de las multinacionales.
En el momento que se está finalizando este reportaje, miles de trabajadores siguen en resistencia frente a la Asamblea Nacional, esperando avances significativos en sus luchas.

El cirio que se apaga.
En El Viejo, municipio del departamento de Chinandega (Nicaragua) , hemos conocido in situ la precaria situación de salud en la que se encuentran algunos de aquellos que en su día convivieron con el Nemagón. No son los únicos. Sus descendientes están pagando el precio de la decadencia humana. Victorino Espinales y sus compañeros afirman que todo ha sido obra del químico.
Esperanza Pereira, con 55 años, ha sido operada de cáncer, le duelen los huesos “Como si se quebraran”. Su hijo, con 20 años, tiene manchas blancas en la cabeza. Ella lleva dos meses sin poder levantarse sin tener que sufrir dolores y cansancio. Ha perdido movilidad en el brazo izquierdo y a duras penas puede dormir. Al igual que muchas compañeras, se ahoga con los costos de las medicinas y del tratamiento médico. Su tono es frágil y se le nota cansada de vivir.
Esperanza es una de las 65.000 personas supuestamente afectadas por el Nemagón en todo el mundo. Esa cifra es la “oficial”, la que luce en la bibliografía; cada día que pasa, se queda corta ante el nacimiento de niños o la detección de alguna enfermedad en algún ex-trabajador del banano.
Nuestra siguiente parada es una pequeña pradera a las afueras de El Viejo donde, con el tiempo, unas raquíticas chabolas de madera, latas, cartón y pobreza han ido surgiendo a ambos lados del camino. Y es que, además de acabar supuestamente con la salud de estas personas, el dólar bananero ha pasado de largo a la próxima y única estación: Wall Street.
Allí viven Flor de María Mendoza y José Medardo Romero Medina, un matrimonio que trabajó en las fincas de banano en los años 70. Su historia es bastante sobrecogedora. Tuvieron cuatro hijos. Dos murieron al nacer. Otro está bien (de momento) y la pequeña Ana María, de 11 años, es lo que trágicamente denominan una “Niña de trapo”. Presenta deficiencias psíquicas, no puede hablar, ni caminar, ni agarrar, y sus huesos son débiles y frágiles. Tiene que medicarse para mantener baja la inflamación del hígado y del bazo, así como las fiebres, neumonías y diarreas. Está sentada en su silla de ruedas, mirando a la lejanía, sin inmutarse, como si nada fuera con ella.
Sea cual sea el futuro judicial, el daño ya está hecho. Como dice don Victorino, la victoria en los juzgados es para: “Morir dignamente”. Curiosa aspiración en este mundo tan... ¿globalizado?. No hermano. Si así fuese, todo el mundo soñaría con morir dignamente. O tal vez, todos aspiraríamos a ese apartamento de 40 “kilos”. Entonces... ¿Serán las disyuntivas del progreso capitalista? o ¿Será la ley de Murphy?. No lo sé, pero, como dijo un amigo mío al leer el presente artículo: “Curioso mundo en el que vivimos donde unos mueren trabajando en el cultivo de bananos por el contacto con químicos que otros hemos fabricado para comernos el banano y morir de colesterol”.

Algunos comentarios que fueron publicados en Tortuga:

Victoria:
Soy de un país vecino, y actualmente se está tratando este mismo caso a muchos de los que trabajaron para la bananera, ese es el caso de mi Papá. ¡Como son las cosas!!!! yo recién me enteré que mi papá padece esta enfermedad, pues por parte de la empresa le solicitaron exámenes e informaron que estaba afectado por el Demagón. Por lo mismo ingresé a la Internet para saber más de este tema. La verdad me he conmovido y además estoy muy preocupada, pues mi padre va de mal en peor y ahora que se que esperar voy a hacerle exámenes para saber si contrajo cáncer y donde... Ahora comprendo la razón de como se está tratando el asunto aquí. Imagino que igual quieren tapar el sol con un dedo e indemnizar con una ridiculez, lo que está costando la vida a varias personas, y lo peor, confiando aun en ellos, en su buena fe... Voy a estar pendiente de sus avances y gracias por quitarme la venda.

Anónimo:
Soy nicaragüense radico en México, soy un afectado del Nemagón, ya que mi padre trabajó mucho tiempo en las plantaciones de banano ubicadas en Chinandega, como consecuencia de esto mis hermanos mayores sufrieron de múltiples enfermedades, entre las que recuerdo fueron insomnio, asma, y esterilidad, mi papá de igual forma sufrió una enfermedad cuyo nombre no recuerdo, ya que fue hace muchos años, pero que si estaba relacionada al uso del Nemagón. Cuando aún radicábamos en El Viejo, Chinandega, mi papá y mis tíos fueron parte de las manifestaciones, y ahora veo que los resultados aunque no son los deseados al menos se están tomando en consideración por algunas partes, espero que por el bien de todos los afectados se llegue al resultado esperado, ya que no considero justo que después de tantas calamidades sufridas a causa del químico, aún sigan sufriendo por las miserables condiciones en que van a protestar. Espero que se siga apoyando a estas personas por todos los medios posibles.

Planeta Ecológico:

HOLA: soy ciudadano centroamericano, estudio en Francia y formo parte de un equipo Ambiental y Humanista que nació en Costa Rica, cada vez que recorro las calles de estas ciudades y veo las frutas en especial los bananos, con la marca "X" que los europeos adoran, lo que si me encargo de hacer es explicarles sobre cuántas personas tuvieron que morir para que ese producto llegara hasta aquí. Atte. P.E.R.

Año 2007 en el periódico digital “Nuevo Diario” de Nicaragua:
José Adán Silva

El hombre se hinca con muchísima dificultad sobre el promontorio de tierra bruta, y con paciencia y parsimonia, arranca unas hierbas malas que han nacido al pie de la cruz rústica, formada por dos palos cortados a tajos, asidos por mecates y coronados por una extraña manzana de plástico rojo.

Es extraño ver ahí, en medio de un campamento de champas de plástico negro y cocinas de piedras negras y leños humeantes al aire libre, a un señor limpiando una tumba simbólica adornada con arreglos de árboles navideños. Porque don Pedro Gutiérrez, con 72 años encima, explica que la tumba es figura simbólica de la lucha de los afectados del Nemagón y que él la limpia porque ha sembrado unas semillas de chile que pronto deben germinar.

Pero la imagen, extraña en sí misma, encaja como tornillo en tuerca con el paisaje alrededor: mecates de donde cuelgan hamacas viejas, ollas y trastos negros de hollín por aquí, plásticos multicolores sobre cartones que hacen de camas sobre el piso de tierra barrido dentro de las casitas, pilares de leñas cortadas en rajas, ropas humildes colgadas sobre alambres asidos a los troncos de los eucaliptos, y sobre todo, gente, mucha gente mayor, sentada sin más acción que hablar bajito y ver las cosas a su alrededor sin prisa pero con aires de abandono.

Y es precisamente ese ambiente de abandono y soledad, que reina en el campamento que los afectados por el Nemagón establecieron desde hace ocho años o más frente a la sede de la Asamblea Nacional, el que inspiró a una persona a brindarle homenajes a los exlabriegos de las plantaciones de bananeras.


Octubre de 2008 en Trinchera de Noticias

Paolo Lûers
(...)
Después de tres años, ya nadie les hace caso. “Antes venía la gente a dejarnos alimentos, apoyo moral, medicinas, ropa”, reseña don Guillermo Vivas, uno de los directivos de los ex bananeros, “ahora ya nadie nos para bola. Somos una mancha en la ciudad, una llaga abierta, pero que sólo nos duele a nosotros”.

Tienen 15 años de exigir justicia y compensación de los daños. Se han organizado, han hecho marchas, han escrito docenas de peticiones y cartas. Nada. Han negociado con cuatro diferentes gobiernos –el de doña Violeta, el de Arnoldo Alemán, el de Bolaños y ahora con el de Daniel Ortega. Todavía están viviendo en sus champas, esperando que alguien les ayude a conseguir las indemnizaciones que necesitan para vivir y morir con dignidad.

Los actuales dirigentes de este movimiento dicen que han sido defraudados por quien ha sido durante años su vocero, Victorino Espinales Reyes. Pero parece más bien que ellos, víctimas de un crimen ecológico, han caído –como suele suceder– víctimas del juego político que los partidos y los gobiernos hacen con la pobreza.

“Lo que hizo Victorino Espinales Reyes es lucrarse de la asociación y engañar a la gente y venderse con partidos políticos. Cuando uno es líder de una organización, no tiene por qué andar corriendo para diputado, ni para alcalde ni dedicarse a sus intereses políticos”, es el duro juicio de Altagracia del Socorro Solís, la presidenta de la asociación de los afectados y jefa del campamento.

El problema es que Victorino Espinales Reyes, el dirigente histórico de los afectados del Nemagon, un viejo militante de la guerrilla sandinista, salió del Frente y se convirtió en dirigente del Movimiento de Renovación Sandinista (MRS). Cuando el Frente vuelve a llegar al poder en 2007, comienza a mandarles mensajes a todos los sectores populares de que si quieren apoyo del gobierno, mejor corten sus relaciones con los “traidores” del MRS.

A estas alturas, los ex bananeros del Nemagon ya estaban desesperados. “Tantas promesas, tanta paja, tanta indiferencia por parte de todos los partidos, ya estábamos hartos...’’, cuenta Altagracia.
Muy a pesar de que el FSLN y su dirigente Daniel Ortega, en todos los años que “los del Nemagon” estaban pidiéndoles apoyo como principal fuerza de oposición, se negaron a apoyarlos, se despertó una nueva esperanza cuando en 2007 asumió un gobierno nuevo de Ortega que prometió estar del lado de los pobres contra los abusos de las compañías de la oligarquía y del imperialismo. Decidieron acercarse al gobierno de Ortega, y para poder hacerlo, tenían que deshacerse de su antiguo dirigente. Así es la política en Nicaragua, y así lo entiende el más humilde obrero o campesino que necesita respaldo del Estado...


El 27 de septiembre de 2007, los afectados envían una carta a Ortega, en la que dicen: “Somos participantes de la Marcha sin Retorno y queremos morir con dignidad. Con fecha del 21 de julio de 2005 dirigimos carta a usted y no hemos recibido respuesta. Hasta la fecha la única respuesta que hemos recibido es una campaña de intimidación y amenazas de muerte por grupos vinculados al partido que usted dirige. Nos llama la atención que usted no ha tomado distancia de conductas propias del crimen organizado”. Obviamente, tampoco recibieron respuesta a esta carta.

Dos años después, el comandante Daniel Ortega es nuevamente Presidente de la República, el comandante Omar Cabezas sigue siendo el Procurador de Derechos Humanos, el comandante René Nuñez sigue siendo el presidente de la Asamblea Nacional, Marcelino García Quiroz sigue siendo diputado del FSLN por el departamento de Chinandega, o sea el diputado de los afectados; los del Nemagon han cambiado de dirigencia y ahora son amigos del compañero Ortega, y los 1,200 de la Marcha sin Retorno siguen viviendo en el parque enfrente de la Asamblea Nacional, en tiendas de campaña, esperando morir.

Los rezadores

Algunos de los habitantes del campamento Nemagon han encontrado trabajo. Son rezadores profesionales en una campaña diseñada por el Poder Ciudadano, o sea por Rosario Murillo, que se llama “Oración contra el odio”.

Por turnos de 24 horas va a una de 15 rotondas capitalinas ocupadas por los rezadores. Ahí reciben tres tiempos de comida y unos 100 córdobas ($5) diarios. Lo único que tienen que hacer es aguantar, aparte de sol y lluvia, 24 horas de mezcla de música evangelizadora con música revolucionara y ondear banderitas nacionales todo el día.



Hago la misma pregunta a Sofía Montenegro, la dirigente del movimiento de mujeres, y me explica: “Las víctimas del Nemagon pasaron 15 años peleando por su indemnización, y el Frente Sandinista no hizo ni madres por ellos. Esta gente ha sido muy consistente, año con año reclamaron a los sucesivos gobiernos el apoyo. Como era previsible que iban a seguir pidiendo ahora que el Frente estaba en el gobierno, entonces la táctica del Frente es la que siempre usan con las organizaciones de sociedad civil: Si pueden tomárselas, se las toman; si no pueden, al menos las dividen; y si no las pueden dividir, las persiguen”.
(...)
 
Año 2009 en “Espacio Latino”
Dole vuelve a mostrar los dientes en caso Nemagón
Algo huele mal en la sentencia de Los Ángeles 
Entrevista con el escritor y periodista Vicent Boix

por Giorgio Trucchi

Han pasado más de quince años desde que los ex trabajadores bananeros afectados por DBCP –Nemagón o Fumazone– comenzaron a mover los primeros pasos, para que las transnacionales norteamericanas que han producido, comercializado y aplicado ese mortal agrotóxico asumieran sus responsabilidades ante decenas de miles de enfermos y fallecidos.
Una larga historia de lucha, esperanza y vigor, pero también de divisiones, pleitos e insultos entre grupos de afectados, abogados y fuerzas políticas que, al final, debilitaron el proceso de reivindicación obrera que en su momento encarnó el símbolo de la resistencia ante el poderío de las transnacionales y su modelo económico explotador.
 
En 2007, un jurado en la Corte Superior de Los Ángeles declaró culpables a dos empresas transnacionales estadounidenses -Dow Chemical Company y Dole Fruit Company Inc.- por haber producido y aplicado el Nemagón. El fallo benefició con una cantidad de 3.3 millones de dólares a seis de los doce demandantes, al reconocerles el estado de esterilidad causado por el contacto directo con el químico.
 
En un segundo histórico fallo, la Dole fue también sentenciada a pagar 2,5 millones de dólares adicionales a cinco de los seis demandantes por daños punitivos o ejemplares, pero esta segunda sentencia fue posteriormente desechada por la jueza Victoria Gerrard Chaney.
Actualmente, el bufete norteamericano de Juan José Domínguez y de su colaborador en Nicaragua, Antonio Hernández Ordeñana, ha apelado esta decisión.
 
Ante estos históricos resultados, los abogados decidieron presentar otras demandas en Los Ángeles, pero lo que pasó fue catastrófico.
 
Para tratar de intender esta situación muy complicada e inesperada, que podría acabar con las esperanzas de miles de afectados, conversamos con Vicent Boix, periodista y escritor, quien recientemente publicó el libro “El parque de las hamacas”, lucido relato sobre la que fue la dolorosa y combativa historia de los ex trabajadores bananeros de Nicaragua y de Centroamérica.
 
-La semana pasada la jueza Victoria G. Cheney decidió desestimar dos juicios sobre el caso de los bananeros afectados por el Nemagón, aduciendo fraudes e intento de extorsión, presentación de pruebas falsas y la organización de una verdadera maquinaria para falsar la realidad en la que estaría involucrado el sistema judicial nicaragüense ¿Qué consideración amerita esta decisión?

-La decisión de la Sra. Chaney es importante porque crea un precedente dentro del caso DBCP. Fomenta el escepticismo entre otros jueces que puedan estar tramitando litigios sobre este agrotóxico, y en general, también puede influir en otros casos diferentes al DBCP en donde los demandantes sean de países del sur. Por eso creo que esta sentencia no puede mirarse como algo particular, sino que deben tenerse en cuenta las connotaciones en futuros casos.

Hasta el momento, numerosas demandas relacionadas con el DBCP fueron iniciadas en Estados Unidos desde los años 80. Todas se desarrollaron con normalidad y con respeto hacia los supuestos afectados y sus países. En los 90 se llevaron a cabo demandas en Estados Unidos, introducidas por más de 20.000 afectados y nunca, ningún juez estadounidense vio "los fantasmas" que ha visto la jueza Chaney. Sin embargo esta señora, en dos demandas que incluyen a solamente 80 supuestos afectados, lo ve todo como una gran conspiración.
 
-¿Le miras algo extraño en todo eso? Como por ejemplo los ataques a la Ley Especial 364...

 
-Una de las cosas que más llama la atención es que la jueza no sólo archiva dos causas en su corte de Los Ángeles, sino que además ataca otros procesos abiertos en Nicaragua y falta al respeto a algunos de sus jueces llamándolos corruptos. No sé hasta que punto tiene competencia y pruebas para llegar tan lejos.

Su interpretación sobre los hechos alrededor de la Ley 364 son erróneos y me hace pensar que no leyó las sentencias emitidas por la jueza Socorro Toruño en el Tribunal de Chinandega, Nicaragua. Si las hubiera leído, se hubiera dado cuenta que las empresas pudieron defenderse, que no depositaron fianzas, que las pruebas pudieron presentarse durante meses y que la tramitación del caso se prolongó durante años.

Otra cosa que sorprende es que una de las dos causas en su corte se archivó en 2004, se sentenció en 2007 a favor de 6 trabajadores y lógicamente, se apeló por parte de Dole ¿No es extraño que la jueza tarde cinco años en darse cuenta de que todo es un fraude? ¿Por qué toleró que el proceso avanzara con total normalidad?
 
-Se habla de 27 testigos que testificaron a puertas cerradas por motivos de seguridad porque recibieron amenazas. Todos dijeron que fueron preparados y entrenados para rendir declaraciones falsas en los juicios, que nunca fueron bananeros y que todos los análisis eran falsos...

-Este es otro aspecto curioso del caso. Hay que mencionar primeramente que este procedimiento ha sido secreto, debido a que las empresas convencieron a la jueza de que los 27 testigos estaban amenazados. Esto implicó que se les guardara el anonimato y también que el abogado Juan José Domínguez y sus socios no pudieran defenderse en condiciones normales. 
Me sorprende que se les de tanta credibilidad a estos desconocidos. Es fundamental conocer quienes son, porque los intentos de Dole por "engatusar" a supuestos afectados de Nicaragua son públicos y notorios.
 
-¿De quiénes estamos hablando?
-Uno de los casos más conocidos fue el cambio de actitud de la cúpula de la ASOTRAEXDAN , la organización de afectados que en el pasado fue la más combativa y comprometida. Pasaron de organizar grandes marchas y acampadas, a sentarse en una misma mesa con Dole.
Pero hay otro caso que clama al cielo. El 9 de junio de 2006, Gary Sandeson, juez del Tribunal del Distrito del Condado de Jefferson (Texas), emitió una orden para detener los contactos que Dole mantenía con afectados de Nicaragua que firmaron con el bufete de Provost & Umphrey, a los que alentaban a retirar las demandas, sugerir la derogación de la ley 364, etc.
El juez Fischer reconoce a grandes rasgos, que Dole no puede negociar con afectados que ya tienen abogados que les representen ¿Y si alguno de estos 27 anónimos está en esta situación? ¿Y si son parte de la ASOTRAEXDAN ?
En definitiva, la jueza Chaney no ha tenido en cuenta estos hechos que demuestran hasta donde es capaz de llegar Dole con tal de salirse con la suya. Hasta hubo denuncias de los afectados en Nicaragua de que Dole mantenía contactos con ellos. Estas omisiones son increíbles y la jueza no puede despreciar estos hechos.
 
-¿Crees que hay una estrategia bien definida por parte de Dole para salir de un caso que la está atormentando desde hace decadas?

-Esto no es más que una sospecha, ya que no se puede corroborar. Evidentemente Dole se encuentra con el agua al cuello. La batalla judicial del caso DBCP estaba prácticamente perdida en la década pasada, pero en los últimos años los trabajadores y sus abogados fueron logrando avances importantísimos tanto en Nicaragua como en Estados Unidos. Además hay que tener en cuenta que existen demandas de afectados costarricenses, hondureños, africanos, panameños, etc. Por este motivo, la sentencia de Victoria Chaney tiene implicaciones transnacionales.
Todos los hechos, si se analizan, guardar una secuencia lógica y un objetivo único: torpedear y hundir los procesos judiciales.
 
-La jueza Cheney ha comenzado a enviar reportes a otros jueces que están trabajando en otros casos relacionados con el Nemagón en otras ciudades, como en Miami, donde se suspendió el juicio. ¿Acaso con esta sentencia se puso punto final a las demandas?

-Yo espero que no. Es más, yo lo veo como una muestra inequívoca de que Dole siente como está perdiendo la batalla del DBCP. Supongo que se podrá apelar porque como digo, esta primera declaración contiene aspectos muy raros.
 
-¿Cuánto ha pesado el hecho de que en los últimos años la lucha de los bananeros ha quedado en mano de abogados y no de los afectados como en el pasado?


- Yo creo que el éxito en el caso DBCP siempre se fraguó gracias a dos ejes. Uno el formado por los abogados que mantenía la lucha en los despachos y en los juzgados. El otro frente era el de la lucha obrera, cuyo objetivo era mantener la cohesión, llegar a los medios de comunicación, internacionalizar la lucha y sobre todo, mantenerse alerta por si los intereses de la lucha corrían riesgo. En este escenario, los trabajadores en Nicaragua defendieron, por ejemplo, la Ley 364 de los intentos de derogación.
Desgraciadamente, ahora no hay ningún grupo de afectados organizado y eso se nota. En caso de existir, se hubiera podido dialogar y presionar al gobierno para que éste reaccionara ante la sorpresiva y denigrante declaración de la jueza Chaney. También se hubieran podido recabar apoyos de la sociedad civil.  
 
-La lucha de los bananeros nicaragüenses dio vuelta al mundo, pero ahora parece que no hay mucho interés ni en los medios, ni en la sociedad, ni en el mundo político por lo que acaba de ocurrir en los Estados Unidos...

-Es lamentable como los bananeros se quedaron solos en su propio país. Nicaragua está viviendo un periodo de catarsis colectiva, debido a una fuerte confrontación entre el Frente Sandinista y el resto de fuerzas políticas. Esta disputa fraticida esta dañando la imagen del país y alimenta declaraciones como la efectuada por la jueza Chaney.
Me sorprende el silencio de la sociedad civil, cuando antes dio su apoyo a la lucha del DBCP. Temo que ciertos sectores de la oposición, especialmente algunas organizaciones sociales, guarden silencio ante las manifestaciones de Chaney, precisamente porque lo que declara la jueza californiana va en la misma dirección que lo que denuncian ellos. Sin embargo, las víctimas de todo este embrollo son los afectados por el Nemagón. El silencio los condena a ellos.
 
-¿Qué papel debería jugar el Estado nicaragüense en este momento?


-La administración de Daniel Ortega tendría que saltar como un resorte, ante la decisiones de una jueza que no sólo entierra las opciones de justicia de miles de nicaragüenses que fueron expuestos silenciosamente a un veneno constatado, sino que además, descalifica gravemente instituciones nicaragüenses, leyes, etc.
 
-El subtitulo de tu libro es "El químico que golpeó a los pobres". ¿Son los pobres los que salen más golpeados en este nuevo capítulo de la historia del Nemagón?

-Así es. Una vez más, los afectados pobres fueron los máximos perjudicados en esta historia.
En los años 90, el senador estadounidense Patrick Leahy, que conoce el caso del DBCP, dijo públicamente que los países del sur eran tratados como basureros y sus gentes como conejillos de indias. A partir de hoy y gracias a la jueza Chaney, aparte de conejillos de indias, los afectados también son estafadores y corruptos.


En El Nuevo Diario de abril de 2009
JOSÉ ADÁN SILVA

Un total de 27 campesinos de Chinandega fueron los testigos claves que presentó la compañía Dole Food Company Inc., contra los bufetes nicaragüenses y estadounidenses que representaban a ex trabajadores de las plantaciones de banano que reclamaban una indemnización millonaria bajo el argumento de haber sido afectados por la exposición al pesticida Nemagón.

Scott Edelmam, uno de los abogados de Dole que participó en el juicio y estuvo presente el pasado jueves 23 de abril en la audiencia donde la juez Victoria G. Chaney desestimó dos denuncias contra los abogados de los nicaragüenses, dijo a EL NUEVO DIARIO que los campesinos relataron la forma en que se orquestaron decenas de juicios con elementos supuestamente fraudulentos.

En su sentencia, la juez Chaney se refirió a un clima de amenaza y de hostilidad por parte de los abogados demandantes del caso Nemagón, contra los campesinos que aceptaron atestiguar en el juicio. Incluso, uno de los testigos de Dole expresó que temía por su vida si regresaba a Nicaragua.

Uno de los abogados nicaragüenses señalados por Chaney como parte del “fraude” contra el sistema judicial norteamericano, Antonio Hernández Ordeñana, rechazó las acusaciones, y señaló a Dole de haber enviado emisarios a sobornar a campesinos a cambio de declarar contra sus compañeros demandantes del Nemagón en Nicaragua.

Ayer Edelmam negó las acusaciones de Hernández Ordeñana y dijo que los campesinos declararon bajo juramento y decepcionados de la manipulación de sus casos por parte de los abogados nicaragüenses.

Edelmam apuntó que la decisión judicial de no darle más lugar a las demandas y al anuncio de rechazar toda prueba proveniente del sistema judicial nicaragüense desmoralizó al bufete de Juan José Domínguez.

“Ellos han perdido confianza en este caso y pidieron permiso a la Corte para retirarse el caso como representantes legales de los demandantes”, dijo. Chaney anunció que el próximo 8 de mayo entregará formalmente la sentencia escrita, pero en su audiencia del jueves 23 de abril, adelantó sus motivos para suspender las causas.

Pica y se extiende
Como resultado de la decisión de Chaney, otro juez en Miami, Paul C. Huck, del Distrito de Miami, Florida, detuvo la ejecución de una sentencia de cobro por 98 millones de dólares contra Dole.

Edelmam dijo que Dole enfrenta nuevas demandas de abogados de otros países fuera de Nicaragua. La lectura de Chaney sobre sus argumentos para cesar el caso, señalan que en Nicaragua existen sólo por parte del bufete de Domínguez, 92 demandas más que reclaman una cifra superior a los 21 mil millones de dólares.

El abogado de la transnacional dijo que Dole ha sostenido negociaciones con otros bufetes norteamericanos para tratar de llegar a acuerdos al margen de los juicios, pero no precisó mayores detalles por razones de “confidencialidad”.
(...)

El propio vicepresidente de la compañía, Carter, se reunió con el presidente Daniel Ortega, a quien supuestamente luego le envió dos cartas recordándole el interés de la compañía, pero que después de la conformación de una comisión liderada por la Procuraduría General de la República, el Estado no volvió a mostrar interés en el caso y lo dejó en mano de los abogados demandantes.

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