miércoles, 14 de octubre de 2009

Otra víctima de la vacuna que "protege contra el cáncer del cuello uterino"

Otra víctima de la vacuna "protege contra el cáncer del cuello uterino" Esta vez no se trata de Gardasil®, sino de Cervarix ®, de GlaxoSmithKline, quien golpea.

El 29 de septiembre de 2009, la BBC anunciaba que una niña de 14 años, Nathalie Morton, había muerto el día anterior en el Hospital Universitario poco después de recibir una vacuna en la escuela de Coventry.

Los funcionarios de salud han iniciado rápidamente una investigación sobre el suceso, que según ellos la niña habría reaccionado negativamente tras la vacunación, algo poco común. Las otras niñas que fueron vacunadas al mismo tiempo también mostraron algunos síntomas, como mareos. La alarma se extendió entre los estudiantes, que hasta entonces nada sabían de los riesgos que suponía esta vacuna, y de los que nunca se les había informado.

Los servicio de salud han colocado este lote en cuarentena como medida de precaución, pero también han confirmado que la vacunación se iniciará de nuevo en breve, cuando el suceso ya se haya olvidado.

Un funcionario de salud ha declarado después que posiblemente no haya ninguna relación entre la vacuna y la muerte de la niña y que una investigación determinará las causas. El Dr. Caron Grainger, Director de Salud Pública del Distrito, ha confesado que había recibido unos 2000 informes de efectos secundarios de la vacuna, pero que la mayoría eran de carácter menor.

El Dr. David Elliman del hospital Great Ormond Streer de Londres admitió que “lamentablemente algunas jóvenes mueren repentinamente por diversas razones, entre otras por causas cardiacas, aún estando en perfecto estado de salud antes de su muerte”.

La autopsia le ha dado la razón: Nathalie habría muerto de un cáncer de mama, coincidiendo con la inmunización, una muerte por accidente en las horas posteriores a la vacunación. Sin embargo, su madre cree que ha sido un conejillo de Indias, bajo la presión de la escuela.

Un informe de la autopsia nada claro


El 2 de octubre, en un artículo titulado “La víctima es la responsable, no la vacuna” el periodista Mike Adams informó de la declaración de un amigo de la niña: “Hora después de la inyección, Nathalie se puso muy pálida y tenía dificultades para respirar. Se desmayó en el pasillo. Se le práctica la respiración artificial por los servicios de urgencia, diciéndonos los profesores que debíamos salir”.

Algunos estudiantes se resistieron a recibir una nueva dosis de vacuna, pero les dijeron que si no la recibían se exponían a grandes riesgos.

Para Mike Adams, el informe de la autopsia se ha preparado para proteger a la industria farmacéutica, porque la niña nunca tuvo un tumor y no presentó síntomas de cáncer: “El cáncer de mama no se declara de repente, sin previo aviso. La muerte no se produce hasta después de varios meses o incluso años de enfermedad, mientras que Nathalie Morton murió en cuestión de horas. En la descripción de los síntomas aparecen signos de que puede tratarse de una reacción inflamatoria producida por agentes químicos”.

Algunos se preguntarían cual puede ser la razón por la que se trate de ocultar la verdadera causa de la muerte de la niña. La respuesta es la de siempre: hay miles de millones de dólares en juego y la muerte de Natahalie pone en entredicho esta vacuna. La noticia de su muerte llega poco antes de que las autoridades sanitarias de los Estados Unidos hayan decidido retrasar la autorización a Cervarix ®, país en la que una serie de médicos la recomendaron.”

Mike Adams cree que buscar la excusa del cáncer es fácil, pues todos tenemos microtumores cancerosos. Sólo había que buscar y localizar uno y así realizar un lavado de la imagen de la vacuna. “Me puedo imaginar la angustia de los ejecutivos de Glaxo SmithKline, que temen que tras la muerte de la niña se ponga en peligro miles de millones de dólares. ¡Esta chica tenía cáncer! Nuestras ganancias continúan”- dijo Mike Adams.

Esta historia es semejante a la de Stacey Jones, de 17 años, que sufre graves problemas neurológicos desde su vacunación. Según el diario Sunday Telegraph, sus padres están convencidos de que esta vacuna es responsable de la inflamación de su cerebro. Su madre, Julie Jones, dijo que su hija era ahora un cuenco vacío, cuando antes rebosaba vida y salud. Se la ha utilizado como conejillo de indias: “ Nada más aplicarla la vacuna Cervarix ® se produjo la tumefacción cerebral".

Un experto que ha trabajo en el desarrollo de la vacuna dijo al periódico que esta vacuna es más peligrosa de lo que asegura en su prevención del cáncer.

La dra. Diane Harper, que ha participado en los ensayos con Cervarix ®, admitió que los padres deben ser informados de los posibles efectos secundarios de la vacuna, que aun siendo raros son reales. Además no reduce la incidencia de cáncer en el Reino Unido.

Nada va a detener esta vacunación, de la que muchos niños serán víctimas. Hace años se tuvo que detener una vacunación contra el moquillo porque los perros se morían ¿Durante cuánto tiempo las muertes y las secuelas tendrán que producirse para sobreponerse a los intereses, beneficios y a las falsas estadísticas?

Los organismos oficiales siguen diciendo que no hay ninguna razón para suspender esta vacunación. No importa que se produzcan algunas víctimas, pues los beneficios están por delante. Como siempre, el balance riesgo/beneficio se pone del lado de los laboratorios.


Sylvie Simon

Autora del libro
Las vacunas, las mentiras y la propaganda
Eds Thierry Souccar

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